En la noticia del día hablamos del secuestro y asesinato del conductor y los dos periodistas ecuatorianos a manos de las FARC.

Hace dos días se conoció un comunicado firmado por las por el frente Oliver Sinisterrade las FARC, en el que se leía lo siguiente: “los gobiernos de Ecuador y Colombia  no quisieron salvarle la vida a los tres retenidos y se fueron por la vía militar, haciendo desembarcos en varios puntos donde se encontraban los retenidos, lo cual produjo su muerte”.

Después de la divulgación de este comunicado, tanto el Gobierno colombiano como el ecuatoriano dijeron que no tenían cómo confirmar la muerte de los periodistas. Ayer se conocieron fotos que algunos compañeros de los ecuatorianos han calificado como la prueba de que sí han sido asesinados. Sin embargo, los dos Gobiernos seguían sin confirmar el crimen. Pero tras las 12 horas de plazo dadas por Lenín Moreno a las FARC como ultimátum, el mismo presidente confirmó que los tres periodistas habían sido asesinados.

En la noticia de hoy comentamos los posibles motivos por los que Santos se negaban a confirmar el asesinato de los ecuatorianos. Hablamos además de lo que esto significa para Colombia y para Ecuador.

Con esta situación, Colombia confirma una vez más que las FARC siguen delinquiendo y mantienen el poder en varias zonas del país. Mientras tanto, Ecuador enfrenta un grave problema: tiene a un poderoso grupo armado realizando atentados, secuestrando y asesinando en su zona fronteriza.

Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, tendrá ahora que hacer frente a los reclamos del Gobierno ecuatoriano y de la comunidad internacional por su ineptitud. Lo que ha hecho el mandatario desde que llegó al poder es facilitarle las cosas a las FARC para que se conviertan en el mayor cartel del narcotráfico del mundo, ahora, además, con 10 escaños en el Congreso.

Pero ante todo, con este asesinato queda en evidencia ante la comunidad internacional que el acuerdo Santos-FARC es un rotundo fracaso.

En la noticia de hoy comentamos lo que significa para Colombia, Ecuador y para Juan Manuel Santos el asesinato de los tres ecuatorianos a manos de las FARC.