Después del asesinato de Luis Carlos Galán en agosto de 1989 la familia Galán Pachón se propuso que su nombre y su legado no fueran olvidados. Su esposa Gloria Pachón y sus hijos Juan Manuel, Carlos Fernando y Claudio viajaron a Francia donde ella fue nombrada por el presidente César Gaviria embajadora ante la UNESCO. Allí concluyeron sus estudios, mientras en Colombia se había creado y se fortalecía el Instituto Para la Democracia Luis Carlos Galán con el apoyo del gobierno Gaviria, en quien han tenido un incondicional aliado; fue el joven Juan Manuel quien en las honras fúnebres de su padre le entregó las banderas de Luis Carlos Galán, momento en el cual nació la candidatura de Gaviria que lo llevó a la presidencia en 1990.

La huella del asesinato de Galán con la arremetida del narcotráfico acompañó los cuatro años del gobierno Gaviria y siguió siendo una amenaza para los Galán Pachón así como para sus allegados y otros líderes políticos que enfrentaron frontalmente a la mafia.

En noviembre de 1990 cuando Maruja Pachón, hermana de Gloria, se desempeñaba como directora de Focine, fue secuestrada por orden de los extraditables liderados por Pablo Escobar. Fue liberada siete meses después y en 1993 fue nombrada Ministra de Educación por el presidente Gaviria. Alberto Villamizar, su esposo, antiguo compañero de lucha del inmolado líder liberal, coordinaba la campaña de Ernesto Samper a la Presidencia, quien una vez electo, lo nombró embajador en Holanda a donde viajó con su familia.

Una vez concluidos los estudios de sus hijos, Gloria Pachón de Galán regresó a Colombia. Dos de los tres hermanos Galán Pachón, Juan Manuel y Carlos Fernando mostraron su vocación política aunque el segundo empezó su carrera profesional como editor político en El Tiempo, pronto tomaría el camino de la política. Ambos se sometieron exitosamente al escrutinio electoral en las pasadas elecciones y en este momento son senadores de la República, mientras que Claudio, el tercero, se inclinó por el sector privado después de trabajar en la Gobernación de Cundinamarca de la mano del exgobernador Andrés Gonzalez. El primo hermano de los Galán, Andrés Villamizar Pachón, también escogió el camino de la vida pública, como Carlos Fernando forma parte de Cambio Radical y es el director de la Unidad de Protección desde su creación en el año 2011.

Las dos hermanas, Gloria y Maruja Pachón tomaron las riendas del Instituto para la democracia con el vigor necesario para hacerlo despegar. El Instituto operó en una vieja casona en la zona de Teusaquillo hasta que en el 2003 decidieron cambiarle el nombre a Corporación Escuela Galán para el Desarrollo de la Democracia y funcionan en dos sedes en el barrio La Candelaria en Bogotá. Maruja Pachón de Villamizar fue nombrada directora y representante legal de la nueva institución, una fundación de carácter mixto, sin ánimo de lucro y que desde un comienzo se focalizó en la capacitación de jóvenes en valores democráticos y con miras a preservar el legado del inmolado líder liberal.

La fundación ha dictado talleres de capacitación desde sus inicios, un ejercicio que ha repetido por todo el país y que se multiplicó de manera significativa en el gobierno de Juan Manuel Santos.

El efecto político de Carlos Fernando y Juan Manuel liderando Cambio Radical y el Partido Liberal, partidos claves de la coalición de gobierno y su presencia en el Congreso y en la escena política nacional ha tenido eco en la suerte de la fundación que atraviesa por su mejor momento en términos de volumen de contratos adjudicados por el gobierno.

Como representante legal de la Escuela Galán para la democracia, Maruja Pachón ha firmado entre el año 2012 y 2014 siete contratos que suman $114 mil millones de pesos para desarrollar diferentes actividades de capacitación con el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social –DPS-, según información en el registro único empresarial RUE

La mayoría de los contratos se han entregado de forma directa, sin mediar licitación alguna y uno de ellos estaba incluido en el paquete de denuncias que presentó la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia en el debate contra el gobierno Santos por el derroche presupuestal de publicidad en la campaña política.

Las2Orillas.CO intentó inútilmente obtener respuestas de los directivos de la Escuela para la democracia y en particular con su directora Maruja Pachón de Villamizar.

Los contratos:

El primer contrato que figura en los registros oficiales se firmó el 22 de octubre de 2012 con el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social por valor de veinte ocho mil ochocientos ochenta y nueve millones doscientos cuarenta y cuatro mil pesos. ($28.889.244.000)

Contrato01

El siguiente es del 06 de agosto de 2013. Fue un convenio firmado entre La Escuela Galán y el Departamento de la Prosperidad Social (DPS por valor de (dieciséis mil noventa y ocho millones pesos) $16.098.000.000.

Contrato02

El 15 de mayo de 2013 Maruja Pachón firmó en representación de la Escuela Galán Pachón un contrato por (cuarenta y cuatro mil tres millones ochocientos cuarenta mil pesos) $44,003,840,000 con el DPS, en ese entonces bajo la dirección del actual presidente de la ANDI Bruce Mac Master (ver contrato)

Contrato03

El 26 de agosto de 2013 se firmó otro contrato con la Unidad Administrativa Especial de Atención y Reparación Integral a las Victimas por valor de $7.011.667.500 con el fin de identificar 95 casos de familias desplazadas de sus tierras para hacer el proceso integral de reparación y retorno a sus territorios (ver contrato)

Contrato04

El 8 de noviembre de 2013 Maruja Pachón firmo otro contrato por valor de $640.188.000 con el fin de dictar 30 talleres en todas las regiones del país para promover el liderazgo y la participación de los jóvenes en la democracia.

Contrato05

El 23 de Enero de 204, a la Escuela Galán se ganó otro contrato con el DPS por valor de $11.550.000.000

Contrato06

Y el último que aparece en los registros oficiales es por valor de 5.916.812.000 con la Unidad Administrativa de Atención y Reparación Integral de a las Victimas para liderar un proceso de restitución y regreso a sus tierras de un grupo piloto de familias victimas del conflicto.

Contrato07

Fuente: las2orillas.co