Horacio Cartes, el presidente electo por el Partido Colorado en Paraguay este domingo, fue investigado por la DEA, la agencia estadounidense antidrogas como narcotraficante y dueño de un gran esquema de lavado de dinero internacional basado en la triple frontera: Brasil, Argentina y Paraguay. En 2009, el grupo llegó a ser infiltrado por agentes de la DEA en una operación secreta denominada “Heart of Stone”.

En un documento diplomático de la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires, del 5 de enero 2010, filtrado por WikiLeaks, se describen los detalles de la operación policial. El objetivo era “desarticular y desmantelar la operación de tráfico de drogas y lavado de dinero en la zona de la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, y otras partes del mundo”.

En el momento en que el documento clasificado como “confidencial” fue escrito -no para los extranjeros-, la investigación había “establecido vínculo entre tráfico de drogas, lavado de dinero y otras organizaciones criminales”, teniendo como objetivo específico a Horacio Cartes. Siete agencias del gobierno de Estados Unidos trabajaron en la investigación, incluyendo la oficina de la DEA en Buenos Aires, el equipo de investigación financiera del equipo la División de Confiscación de Lavado de Dinero del Departamento de Justicia, las que contaron con el apoyo de la Reserva Federal, el Fiscal General de los Estados Unidos y la División de Control de Bienes Extranjeros del Tesoro de EE.UU.

El documento cita una investigación sobre lavado de dinero en el Banco Amambay, propiedad de Cartes. Después de una investigación inicial, Cartes fue designado como “Consolidated Priority Organization Target” (CPOT, por sus siglas en inglés), nomenclatura que usa el gobierno de EE.UU. para constuir una lista, publicada anualmente por el Departamento de Justicia, donde se incluye a “las organizaciones más importantes de tráfico internacional de drogas que amenazan a los Estados Unidos”.

Infiltrarse en el grupo de Cartes: con identidad falsa

“Usando una estrategia de aproximación para atacar el comando internacional y los centros de control de estas organizaciones criminales basadas en la Triple Frontera, los agentes centraron sus actividades de investigación en un esfuerzo por desarrollar la investigación y posicionar a un agente encubierto DEA asignado al CPOT Horacio Cartes”, explica el documento. “A través del uso de una fuente de colaboración de la DEA en Buenos Aires y otros funcionarios encubiertos de la DEA, agentes se infiltraron en la organización de lavado de dinero de la empresa de Cartes, una organización a la que se le atribuye lavar una gran cantidad de dinero de los Estados Unidos, generada por medios ilegales, incluso a través de la venta de narcóticos en la Triple Frontera, para los Estados Unidos”.

A partir de ahí, el plan tendría tres etapas. En primer lugar, los agentes se acercarían a William Cloherty, lobista de Cartes en Washington y director de Tabaco USA Inc., propiedad del recién electo presidente de Paraguay. “Se acredita que Cloherty tiene una perspectiva histórica de las operaciones de tabaco entre Paraguay y Estados Unidos y, más directamente, la información relativa a la producción y venta de tabaco y al movimiento de dinero obtenido por el negocio de Cartes”.

Luego, sería el momento de “presentar a un segundo agente encubierto a Cartes” y también a sus representantes Osvaldo Gane Salum -quien también es del Partido Colorado- y Juan Carlos López Moreira -quien actualmente encabeza el equipo de transición del gobierno-. El agente encubierto portaría identidad falsa, como narra el documento: “para el cumplimiento de esta tarea, se deben obtener los documentos del agente encubierto. Esto se llevará a cabo en las próximas semanas por los miembros que participan en la investigación”.

La DEA usaría “técnicas básicas de investigación como entrevistas, sesiones de retorno, controles y registros de posibles encuentros con agentes encubiertos”. El objetivo final era “desarticular y desmantelar las organizaciones de tráfico de drogas de Cartes”.

Phillip Morris y British Tobacco contra Cartes

La intrincada y costosa operación “Heart of Stone” fue planeada en un hermoso resort en la ciudad de Panamá durante tres días -entre el 6 y el 9 de diciembre de 2009.

La reunión se llevó a cabo para compartir información entre los organismos citados y empresarios del tabaco -y coordinar un plan de “ataque”. Además de los organismos involucrados -incluyendo agentes de la DEA en Asunción, Lima y Buenos Aires- estuvieron presentes los representantes de las empresas líderes del mercado americano: Ewan Duncan, Terry Hobbs y Richard Pandohie, por British American Tobacco; Russell de Reynolds American; Derek Ogden, de Imperial Tobacco, y Dave Zimmerman y Mike Grogan, de Philip Morris USA.

A continuación, el documento proporciona datos sobre Cartes, “jefe de la organización de lavado de dinero”, y sobre las personas relacionadas con él y que también deberían ser investigados, como la empresa Tabaco USA Inc., cuyos socios son, además del presidente paraguayo, su hermana Sarah Cartes y William Cloherty. También se enumeran los socios directos de Cartes, Osvaldo Gane Salum y Juan Carlos López Moreira, calificados como “miembros de la organización criminal involucrada en la importación de cigarrillos falsificados de América del Sur, hacia el territorio continental de Estados Unidos”.

El artículo concluye diciendo que la oficina de la DEA en Asunción y Buenos Aires “seguirá trabajando junto con todas las otras oficinas interesadas en desarrollar agresivamente esta investigación”.

Hay infomaciones sobre el resultado de la operación “Heart of Stone”, pero el gobierno de EE.UU. no hizo ningún comentario sobre el caso.

El cártel de Sinaloa golpea la puerta

Otro documento de WikiLeaks plantea una sospecha aún más preocupante sobre el nuevo presidente de Paraguay. Se trata de un despacho de la embajada de Estados Unidos en Asunción, del 15 de octubre de 2008, titulado “El rey de la efredrina es arrestado en Paraguay”. El informe confidencial de la agencia antinarcóticos de Paraguay -financiada y entrenada por la DEA- relata que había detenido a tres ciudadanos mexicanos, entre ellos el supuesto jefe del tráfico de efedrina del cartel de Sinaloa, el mayor cartel de drogas mexicano en la actualidad.

Según el documento, el mexicano Jesús Martínez Espinosa, que ya fue investigado por el gobierno argentino por matar a tres hombres de negocios vinculados con el tráfico de efedrina, fue detenido junto con otros dos miembros del cartel mexicano, Jorge Almanza Guzmán y Leobardo Gaxiola, después de que el último fue capturado en Asunción con 5,6 kilos de efredrina ocultos en paquetes de té.Martínez, detenido en seguida en el hotel en el que estaba en la capital, “dijo a las autoridades que tenía planes de invertir en Paraguay en colaboración con un empresario paraguayo llamado Cartes, pero se negó a dar más información”, según el documento. “Me dijo que tenía la intención de invertir en el sector turístico, una cadena de restaurantes y de importación y exportación de coches americanos”.

Después del arresto, Jesús Martínez Espinosa fue extraditado a Argentina, donde fue condenado el año pasado a 14 años de prisión por tráfico de efedrina.

Buscado por el diario ABC Color, Horacio Cartes negó que él fuera el hombre de negocios que se menciona en el documento de Wikileaks. También dijo que se reunió con los embajadores de los países de América del Sur para exlicar que todas sus actividades son legales. Él dice que se acercó a la embajada de Estados Unidos, pero nos fue “satisfecho”.

Cuando la prensa nacional e internacional le preguntó en varias ocasiones sobre sus posibles vínculos con el narcotráfico, el empresario siempre negó con vehemencia.

 

 

FUENTE http://www.americaeconomia.com