El cuestionado expresidente de la Corte Suprema Leonidas Bustos fue denunciado por apropiarse de parte de una indemnización de uno de sus clientes, antes de ser magistrado. Éste no lo había vuelto a ver, hasta que supo por las noticias que había sido elegido para la Corte Suprema.

En 1992, cuando Leonidas Bustos era apenas un abogado litigante, un incauto necesitado lo contrató para que le ayudara a recuperar 100 millones de pesos.

Juan Ballesteros no olvida ese episodio porque Bustos recuperó los cien millones, pero no se los devolvió completos, le dijo a su cliente que solo habían pagado 65 millones.

Con esa información de la Dian, Ballesteros buscó a Leonidas Bustos y le reclamó por qué le había dicho mentiras y no le había entregado todo el dinero. Bustos no supo explicar y para evitar un escándalo, le pido un plazo para devolverle el dinero que aceptó haber cogido, según el relato del señor Ballesteros.

Don Juan Ballesteros aún guarda en el archivo de su oficina el poder que firmó Bustos y la queja disciplinaria que presentó contra Bustos.

El proceso disciplinario se surtió pero Bustos tuvo suerte y la judicatura no lo sancionó, la queja duró cinco años en dos despachos hasta que se pasó el tiempo que otorga la ley para fallar.

Ya pasaron casi diez años desde la última vez que Ballesteros supo de Bustos, pero ahora que es ampliamente mencionado en noticieros y periódicos, no por su solidez jurídica, sino por su papel en un cartel de magistrados, cree que tampoco le pasará nada a Bustos.