Tras hacerse públicas la semana pasada las denuncias en contra del senador Luis Fernando Velasco por hechos de corrupción en torno al proyecto de ley que venía liderando en torno a las empresas de vigilancia y a los vigilantes como tal, y del cual, él evidentemente se beneficiaba , pasó a ser liderado por el congresista Alirio Uribe. Esta mañana, cuando se discutía el tema en la comisión segunda de la Cámara, el representante Uribe llegó con un grupo de vigilantes pagados por él y los suyos para que supuestamente protestaran en contra del inminente hundimiento del proyecto de ley, pues sabe que tras las evidencias en su contra y lo absurdo de este en torno al tema de la ampliación a cinco años en los exámenes psicofísicos de los guardas de seguridad, pocas esperanzas le quedan. Nadie le va a creer a Alirio Uribe que esos humildes vigilantes llegaron allá defendiendo sus propios intereses cuando dichos exámenes, son precisamente para su beneficio y no corren por cuenta de ellos sino del seguro y de la ARL. El desespero de estos congresistas por defender los intereses particulares de unos cuantos parece no tener techo, pues se muestran dispuestos a lo que sea por pasar un proyecto de ley que solo le genera inseguridad, preocupaciones y peligros a los colombianos.