Marcelo Odebrecht, exdirector de la constructora brasileña envuelta en una macro red de corrupción, dejó la cárcel donde se encontraba preso para continuar su condena bajo prisión domiciliaria.

El exdirector de Odebrecht que se mantuvo 2 años y medio en una celda 12 metros cuadrados en Curitiba, continuará el resto de su condena en una “prisión de lujo” en Sao Paulo.

El empresario pasó de cumplir su condena en una celda compartida con un contrabandista de divisas, a su lujosa mansión de 3.000 metros cuadrados con piscina y cancha de fútbol de la que podrá salir en ciertas ocasiones, recibir visitas y reencontrarse con sus familiares.

De acuerdo al diario El Periódico, el exdirector de la compañía brasileña deberá permanecer dos años y medio en su propiedad con un régimen en donde solo podrá recibir a quince personas además de sus abogados, y durante los otros cinco años restantes pasará los primeros dos años y medio con salidas diurnas autorizadas y el resto solo deberá permanecer obligatoriamente en su hogar durante los fines de semana.

“Desde el momento en que decidió, como opción existencial, colaborar, Marcelo se preocupó básicamente por dos cosas: el cambio de régimen [de detención] para retornar a la convivencia familiar, y la materialización de su colaboración”, afirmó el abogado defensor de Marcelo Odebrecht, Nabor Bulhoes.

Marcelo Odebrecht, de 49 años, había sido condenado a 19 años de prisión por los cargos de “corrupción activa, lavado de dinero y asociación delictiva”; sin embargo, recibió una reducción de su condena (a diez años) y ahora el beneficio de “casa por cárcel”, tras haber colaborado con la justicia al delatar a importantes empresarios y políticos de América Latina.

Marcelo Odebrecht se ha encargado de salpicar a empresarios, ministros, diputados, empresarios, vicepresidentes, expresidentes y mandatarios de distintos países de la región como: al presidente de Perú Pedro Pablo Kuczynksi; al vicepresidente de Ecuador Jorge Glas; al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva; entre otros.

Según ha explicado el empresario y otros 77 ejecutivos de la constructora que también acordaron delación premiada, la compañía brasileña pagaba sobornos y hacían contribuciones ilegales a campañas políticas a cambio de favores e incluso existía un departamento dedicado exclusivamente a mover ese dinero ilegal.

Consecuencias en América Latina

La trama de corrupción ha causado crisis políticas en distintos gobiernos de la región como en: Perú, Ecuador, Panamá, Colombia y El Salvador, entre otros.

Actualmente en Perú, el presidente incluso se enfrenta a una posible destitución por supuestamente haber mentido respecto a sus relaciones con Odebrecht.

Sin embargo, Pedro Pablo Kuczynski es a penas otro de los líderes políticos peruanos salpicados en esta trama. El expresidente peruano Ollanta Humala y su esposa también están implicados en el escándalo por lavado de activos y asociación ilícita.

Otro exmandatario peruano afectado es  Alejandro Toledo, quien tiene una orden de detención en su contra por presuntamente haber recibido coimas de Odebrecht.

En Panamá el presidente Juan Carlos Varela admitió haber recibido ayuda monetaria durante su campaña por la Vicepresidencia en 2009 mediante una tercera persona.

El mandatario colombiano, Juan Manuel Santos; así como su oponente de derecha, Óscar Iván Zuluaga , también han sido señalados de haber aceptado una gran suma de dinero por parte de la empresa brasileña.

En Ecuador el vicepresidente Jorge Glas fue despojado de sus funciones y se encuentra en prisión por “asociación ilícita” en cinco proyectos de Odebrecht.

Mauricio Funes, expresidente de El Salvador también fue condenado por enriquecimiento ilícito por el caso de la constructora.

En brasil exministros como Antônio Palocci y  Paulo Bernardo  fueron condenados también por asuntos ilegales relacionados al caso y se han visto vinculados el  actual presidente, Michel Temer, y sus antecesores Dilma Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva y Fernando Collor de Mello.

De acuerdo a los delatores las prácticas ilícitas también se presentaron en Argentina, Venezuela, México, República Dominicana, entre otros.

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