Tras un debate que duró más de 14 horas, el Congreso peruano decidió no destituir  al presidente del Perú, Pedro Pablo Kuckzynski (PPK).

Con 78 votos a favor, 19 en contra y 21 abstenciones, el Parlamento del Perú decidió que el mandatario siga ejerciendo su investidura tras presuntamente haber recibido dividendos de Odebrecht mientras era funcionario público.

Para que la destitución procediera se necesitaban 87 votos a favor, con esta decisión, la moción quedará sin efecto y PPK se mantendrá en la Presidencia.

PPK acudió este jueves 21 de diciembre con su abogado al Congreso, y durante su alocución intentó defender su posición; aseveró que “nunca ha mentido” y que en este proceso de vacancia no cumplió con el debido proceso.

Kuckzynski advirtió que con su destitución estaría en juego la democracia pero admitió no haber sido “suficientemente prolijo”; aprovechó de pedir disculpas al país.

El mandatario admitió que los servicios financieros de Westfield Capital (su empresa), se dieron “entre empresas privadas, consorcios privados y responden a servicios privados, no son como se ha dicho un contrato con el Estado”.

Durante el debate, el fujimorismo expuso su repudio a PPK y sus “mentiras” al haber reiterado que no recibió dinero ni mantuvo contratos directos con Odebrecht.

El congresista que se distinguió fue Kenji Fujimori, quien expuso ante el Perú que abstendrá su voto, a pesar de la posición de su partido.

Miembros del Frente Amplio se mantuvieron “bajo perfil” durante el debate y dejaron la decisión a favor o en contra de la vacancia, al criterio de cada uno de sus congresistas.

Por su parte, el oficialismo se dedicó a arremeter contra el fujimorismo, específicamente contra Keiko Fujimori, quien también es investigada por el caso Odebrecht.

Antecedentes

Pedro Pablo Kuckzynski cuando era funcionario público entre el 2001 y el 2005, se supone que entregó toda la responsabilidad de sus negocios a otras personas; sin embargo, una de las empresas de las cuales él era el único propietario (Westfield Capital), siguió funcionando a través de su socio, el chileno Gerardo Sepúlveda.

Al parecer durante el ejercicio donde PPK tuvo cargos públicos entre el  2001 y 2005, recibió un dividendo producto de las ganancias de ese trabajo.

El mandatario había negado su relación con dichas empresas en reiteradas ocasiones; primero ante la Comisión Lava Jato del Congreso, y luego ante la Procuraduría ad hoc dedicada al mismo caso.

En octubre de este año, PPK también envió una carta a la Comisión Lava Jato del Congreso, en la que negó haber recibido dinero en alguna de sus campañas presidenciales por parte de Odebrecht, y al mismo tiempo descartó que alguna asociación civil en la que tuvo participación haya sido beneficiada por entregas de dinero de las constructoras.

PANAMPOST