El opositor cubano Ángel Moya, que había sido detenido el pasado miércoles 15 de noviembre, fue liberado y denunció haber sido sometido a “castigo”.

El expreso político explicó que fue detenido en Santiago de Cuba, donde esperaba buscar a la representante de las Damas de Blanco de la localidad,

“Un oficial de la Seguridad del Estado me detuvo violentamente en el Parque Martí. Me agredió, empujó y golpeó fuertemente la cabeza”, comentó el opositor.

Asimismo, Moya comentó que no le dieron colchón para dormir, que estuvieron sin agua por horas y sin la posibilidad de comunicarse con su familia.

Las autoridades lo retuvieron sin explicarle el motivo; sin embargo, Moya comentó que probablemente lo habían detenido por “dirigirse a Santiago de Cuba”, ya que el segundo jefe de Enfrentamiento de la policía política en Santiago de Cuba le dijo que “no podía regresar”.

“Me dijo además de forma burlona que (los agentes) continuarán molestando a las Damas de Blanco y a sus familiares para que dejen de pertenecer a la organización”, agregó.

El opositor infirió que había sido deportado de Santiago de Cuba a La Habana el pasado domingo 19 de noviembre, lo cual forma parte de una de las prácticas del régimen para evitar que los activistas se movilicen.

Moya, uno de los impulsores de la campaña #TodosMarchamos, en la que exigen “la libertad de los presos políticos cubanos, estuvo retenido en la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) conocida como “La Motorizada” de Santiago de Cuba.

Durante su detención, la portavoz de las Damas de Blanco y esposa de Moya, Berta Soler denunció la desaparición de su cónyuge, desatando la reacción de varios disidentes cubanos e inclusive del congresista cubano-americano Mario Díaz-Balart.

El congresista estadounidense del Partido Republicano escribió a través de su cuenta oficial de Twitter su preocupación por el entonces detenido activista cubano y cuestionó sobre el tiempo en qué durará “la opresión del régimen castrista”.

Moya es un conocido opositor cubano que rechazó irse al exilio durante las excarcelaciones de presos de conciencia acordadas por el Gobierno cubano y la Iglesia católica en 2010, y que ahora además de ser miembro de la campaña #TodosMarchamos, forma parte del Foro por los Derechos y Libertades (FDyL) y respalda a las constantemente perseguidas Damas de Blanco.

PANAMPOST