Jean Arnault, representante de la ONU en Colombia, habló sobre el balance del posconflito en el foro de El Espectador Colombia 2020, y dijo que más de la mitad (55%) de miembros de las FARC han abandonado las zonas destinadas a la reincorporación de exguerilleros a la vida civil.

Arnault en el informe de verificación entregado señaló que la deserción de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) se debe principalmente por motivos personales, pero que en su mayoría es por ‘desilusión’ con el proceso de reintegración y el acuerdo de paz.

“Los exguerrilleros eran 8 mil en las zonas veredales cuando concluyó el desarme, en agosto quedaban el 70%, y hoy quedan 45% de los excombatientes que todavía están en los espacios territoriales”, indicó.

En el llamado proceso de paz que el Gobierno colombiano inició con las FARC hasta la ONU se ha visto obligada a alertar sobre el mal manejo del “posconflicto”.

Asimismo, explicó que los ETCR de la región de Policarpa, Nariño (suroeste), y Gallo, Córdoba (norte), han sido abandonados totalmente y los exguerrilleros se han trasladado a otras regiones.

El funcionario de la ONU en Colombia subrayó que uno de los impedimentos para el éxito de la implementación entre los posibles factores a los que haya lugar es el acceso a la tierra a pesar de la formación de cooperativas, asesoría técnica para proyectos productivos y la búsqueda de opciones de comercialización y de inclusión laboral de los excombatientes.

“Naturalmente, el acceso a la tierra no es una garantía de prosperidad, pero ha sido indudablemente uno de los escenarios más atractivos, más convincentes para excombatientes en muchos conflictos”, dijo.

De otro lado, sostuvo que hay aprietos en la actualización de bases de datos para la identificación de los exguerrilleros; en varias ocasiones la Policía captura a los integrantes de las FARC sin la identificación, por lo que origina inconvenientes, así como la apertura financiera y de bancarización.

En este aspecto, Juan Villalba es el coordinador de La Elvira, el ETCR ubicado en la zona rural del municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca. Ha dicho que en ese lugar ingresaron inicialmente 310 guerrilleros que a la fecha han desertado casi un centenar por la lentitud en el cumplimiento de varios compromisos, agudizando el fenómeno de las disidencias.

“Hay compañeros nuestros que todavía no les han solucionado el tema de los papeles, de la acreditación, de las cédulas y de la bancarización y es algo que uno dice, ¿por qué?” destaca el exguerrillero.

Villalba, agregó, además, que la burocracia y la inoperancia del aparato estatal ha desembocado en que muchos de los exguerrilleros abandonen los ETCR en vista de que estarían siendo amenazados por organizaciones paramilitares.

“Esa burocracia del Estado ha permitido que realmente muchos compañeros nuestros de las zonas veredales o de las zonas reincorporación se desanimen y se desmoralicen”.

Incluso advierte que muchos de esos hombres pueden volver a incorporarse a las filas armadas de las FARC. “De pronto por el tema de que nos están matando ellos nuevamente pueden buscar grupos armados para autodefenderse y para seguir trabajando, pero son decisiones desesperadas”, indicó.

En contraste, el Alto Comisionado para la Paz, Rodrigo Rivera, relató que las declaraciones de la delegación de la ONU lo tomaron por sorpresa por su falta de contexto. Puntualizó que llamar disidente a un exguerrillero que salga de su zona es una irresponsabilidad.

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