El capitalismo, el liberalismo y la ciencia moderna han permitido un progreso económico, social, científico y político sin precedentes en la historia de la humanidad. Tan solo entre 2000 y 2015 la esperanza de vida en el mundo aumentó cinco años. Aunque es evidente que en los países más ricos la esperanza de vida es mayor, los progresos en los países pobres también son notorios. En África la esperanza de vida aumentó al menos nueve años entre 2000 y 2015.

En materia alimenticia, el número de calorías consumidas en promedio ha aumentado considerablemente en todo el mundo en los últimos años. Incluso en los países más pobres del mundo ha habido un aumento en el número de calorías consumidas por habitante.

Sin embargo, el progreso tecnológico, económico y político en el mundo tiene sus enemigos. Los movimientos enemigos del progreso científico y económico van ganando adeptos en el mundo. Cada vez hay más políticos que mezclan el desprecio por la democracia liberal, el capitalismo y el progreso científico. Movimientos como los antivacunas o los enemigos de transgénicos van tomando fuerza entre la izquierda.

El escritor mexicano Mauricio-José Schwarz llama a esta izquierda anticientífica como la “izquierda Feng Shui”. El Feng Shui es un sistema filosófico tradicional chino basado en ideas místicas sin sustento científico. El escritor español Rodrigo Terrasa la denomina a la izquierda anticientífica como “izquierda magufa” (juego de palabras entre maga y ufología).

América Latina no está blindada de la presencia de la “izquierda Feng Shui”. En el PanAm Post le presentamos algunos de los disparates de la izquierda anticientífica (y magufa) de América Latina.

 Chile: Alejandro Navarro y el movimiento antivacunas

Una de las principales causas del aumento del nivel del vida en el mundo son las vacunas. Gracias a las vacunas, la viruela ha sido erradicada. Otras enfermedades como la poliomielitis, la rubéola o el sarampión han sido considerablemente reducidas en el mundo.

A pesar de las importantes ventajas que han tenido las vacunas para cientos de miles de personas en el mundo, y en particular para los niños, existe un movimiento anticientífico que se opone a las vacunas. Es el movimiento antivacuna.

Aunque son múltiples las razones por las cuales los antivacuna se oponen a la inmunización, una de las razones principales por las cuales este movimiento se opone a las vacunas es que según ellos las vacunas tienen mercurio. El mercurio es una sustancia altamente tóxica y en ciertas dosis letal para la salud humana. Y es que algunas vacunas contienen tiomersal, un conservante que contiene etilmercurio. El tiomersal contiene menos de un 0,1 % de mercurio y según el consenso médico no hay pruebas para asegurar que sea riesgoso para la salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), Instituto de Medicina y la Academia de Pediatría de los EE. UU, el Comité de Seguridad de los Medicamentos del Reino Unido y la Agencia Europea de Medicamentos aseguran que el tiomersal no representa ningún peligro para la salud humana. En contra de la evidencia científica, los antivacunas aseguran que el “mercurio” en las vacunas es responsable de una “epidemia de autismo en el mundo” y otras enfermedades. Para los defensores del movimiento antivacuna los médicos callan ante la realidad y venden su ética médica para apoyar a las farmacéuticas que venden vacunas con mercurio.

En Chile, un político de izquierda ha hecho campaña para combatir a las vacunas. Se trata de Alejandro Navarro, líder del partido político País. Según Navarro, la mayoría de médicos que defienden las vacunas están pagados por la industria farmacéutica, y por eso no se oponen a la utilización de timerosal en las vacunas. El Colegio Médico de Chile criticó duramente las ideas de Navarro sobre las vacunas.

Alejandro Navarro también se opone a la nanotecnología… Sin pruebas científicas

La postura de Navarro sobre las vacunas no es la única que va en contra de toda evidencia científica. Navarro se opone a la nanotecnología. Este estudio manipula átomos y moléculas para la fabricación de productos a microescala. De acuerdo a Navarro, la nanotecnología puede ser peligrosa para la salud humana.

Es tal la aversión de Navarro por la nanotecnología que el entonces senador chileno propuso prohibir la importación de objetos que utilicen nanotecnología. Al menos 55 académicos y científicos chilenos reaccionaron ante el proyecto de Navarro. Para dichos científicos, Navarro no habría consultado “experto alguno” para elaborar dicho proyecto. Peor aún, de acuerdo con la mencionada carta, Navarro habría plagiado Wikipedia para construir su proyecto.

Si el proyecto de Navarro hubiese sido prohibido se habría tenido que prohibir la importación de teléfonos celulares, medicamentos, tejidos, computadores y muchos otros elementos.

Costa Rica: el socialismo cuántico de Rolando Araya Monge

Uno de los políticos que más ha explotado el discurso de la izquierda magufa es el costarricense Rolando Araya-Monge. Este político centroamericano hace parte del establecimiento político del país y militó en el socialdemócrata Partido Liberación Nacional. Araya-Monge fue ministro y candidato presidencial.

Araya-Monge cambiaría sus ideas políticas hacia 2010. En su texto “Hacia el socialismo cuántico” Araya considera que una parte considerable de los problemas de la humanidad provienen del “materialismo” occidental. Las ideas de este político costarricense van en contravía del capitalismo por considerarlo “materialista y economicista”.

De acuerdo con las ideas de este político costarricense la educación debe enfocarse en desarrollar “seres amorosos”. El nuevo hombre de Navarro debe avanzar “sobre el camino de la evolución de la conciencia”. Según Araya Monge, esa “evolución de la conciencia” se consigue mediante “una danza colectiva y armoniosa”.

Para Araya Monge es necesario crear un “hombre nuevo” desde la política. Ese hombre nuevo integra valores del chamanismo, de la Nueva Era, del taoísmo y del hinduismo.  El proyecto político de Araya Monge condena el capitalismo, la ciencia “clásica” y defiende el espiritualismo tradicionalista. Araya Monge no asume directamente que los valores de su visión del socialismo sea el tradicionalismo, sino que asegura que la ciencia occidental, y en particular la física cuántica, están en sincronía con el tradicionalismo no occidental. Por esta razón el mencionado político costarricense no habla de “socialismo Nueva Era” sino de socialismo “cuántico”.

Probablemente “socialismo chamánico”, “socialismo magufo” o “socialismo Feng Shui” serían mejores nombres para la ideología política de Araya-Monge.

“Evo Morales: el pollo y homosexualidad

Posiblemente el exponente mejor conocido de la izquierda magufa y anticientífica es Evo Morales. En 2010 el líder boliviano aseguró que el consumo de pollo con hormonas produce que los hombres sufran “desviaciones en su ser como hombre”.

Aunque la ciencia no tiene absoluta claridad sobre la causas de la homosexualidad, definitivamente ningún estudio científico riguroso asegura que el consumo de pollo con hormonas pueda estimular la homosexualidad. El disparate de Morales resulta aún mayor cuando se tiene en cuenta que la homosexualidad existe mucho antes de la aparición de las hormonas aplicadas a los pollos.

En cuanto a la calvicie, las extravagancias de Morales también son notables. Para Pere Puigdomènech, biólogo molecular y profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSI), basta un análisis histórico superficial para demostrar que la afirmación de Morales es falsa. La calvicie no es un fenómeno de la modernidad. Existen calvos desde antes de la aparición de los transgénicos.

Maduro y el cáncer inoculado

Nicolás Maduro es reconocido por sus disparates anticientíficos. Pero uno de los disparates más reconocidos de Maduro es asegurar que Chávez fue asesinado. Según el presidente de Venezuela al comandante bolivariano “le inocularon cáncer”.

Según diferentes fuentes consultadas por el PanAm Post esta opción es altamente improbable. Para los líderes más radicales del chavismo, pareciera que es imposible asumir que su líder pudiese haber muerto por causa natural.

Libertad con responsabilidad

En las sociedades libres todo ciudadano debe tener la posibilidad de defender sus ideas sin ir a prisión por ello. Sin embargo, los políticos, y también los ciudadanos, deben asumir las consecuencias de sus ideas. Así, los políticos antivacunas deben saber que sus ideas pueden revivir enfermedades antiguamente extintas, e incluso, llevar a la tumba a miles de inocentes.

PANAMPOST