Hablamos con la última sobreviviente de la familia a la que Néstor Humberto Martínez, como abogado de Corficolombiana, le transfirió tres CDT´s ajenos, sin que ellas se percataran, para evitar que su verdadero titular los cobrara.

El problema del que habla doña Martha Cecilia Jaramillo, y en el que nunca se imaginó estar, es que falsificaron su firma, utilizaron su nombre y su cédula, y apareció en comprobantes contables de Corfivalle, hoy Corficolombiana, como dueña de un CDT por 1.750.000 pesos adquirido en 1986.

“No tenía ni idea que eso existía”, indicó Jaramillo.

Su madre Brenda Jaramillo y su hermana Luz María, fueron registradas como dueñas de otros 2 CDT.

Martha agregó que “a mi hermana la metieron, a mi hermana y mi hermana muerta 12 años lleva mi hermana muerta. Ah? Y nosotros estamos en esté problema de desde el 2011”.

Mientras en Calcedonia, Valle, madre e hija estaban angustiados por lo que les estaba pasado.

En Bogotá, Alejandro González Beltrán, luchaba en los tribunales para que Corficolombiana, le devolviera sus ahorros, los cuales había depositado en 3 CDT’s cada uno por $58 millones adquiridos en 1989, y los que la entidad financiero se negó a pagar porque supuestamente eran falsos, y les puso un sello de “anulado”

“Presentaron los títulos como falsos, que las firmas no correspondían, que el logotipo, que no era nada de ellos. Y que a través de eso yo pretendía robarlos”, afrimó González.

El caso llegó a la Corte Suprema, hizo pruebas caligráficas, del papel, tomó testimonios y  los magistrados Gustavo Hernando López Algarra  y Jorge Mauricio Burgos concluyeron que los CDTs eran auténticos y que Alejandro González era el legítimo propietario.

González puntualizó: “Devuélvanse los títulos números tales tales tales a su propietario para lo que estime conveniente”.

Alejandro inició el cobro en 2004 que  ascendía a más de 3.000 millones de pesos.  Pero apareció el apoderado de Corficolombiana.

“Mira mi casa, usted cree que si yo tuviera tendría mi casa así? No!”, resaltó Martha Jaramillo.

El Juez  tomó en cuenta lo dicho por Néstor Humberto Martínez, pero no citó a las hermanas Jaramillo a declarar. Alejandro las encontró 8 años después en Caicedonia, Valle.

Jaramillo dijo además que “cuando el fiscal general de la nación, que es ahora Néstor Humberto Martínez, lo primero que nos dijo cuando nos vio: qué? Y ustedes no que estaban muertas?”.

Además de probar su supervivencia, negaron ser dueñas de los CDT

Don Alejandro creía que esta vez sí le iban a pagar su plata, pero no. La jueza señaló que los CDT’s no se podían hacer efectivos, porque tenían un sello de anulado.

“La ley es muy clara cuando un deudor quiere derruir o destruir un título valor ella le indica que tiene que hacer no hacer justicia por su propia mano”, afirmó González.

A través de 2 tutelas, el empresario reclamó la revisión del fallo, pero ambas fueron negadas, y él atribuye  sus adversidades a la influencia que tiene Corficolombiana en la rama judicial

González agregó que “ante el fallo adverso para mí entonces recurre a la tutela pero peor”.

Alejandro suma capital, intereses y reparaciones hasta por 10 billones, por los que pide declarar responsable al sistema judicial ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Corficolombiana se atiene a lo resuelto por los jueces, pero las razones de su apoderado para incorporar al expediente los falsos CDT’s de las hermanas Jaramillo.

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