Claudia López ha sido una de las revelaciones de la política colombiana. Hasta hace unos años era una académica y columnista, que había adelantado juiciosas investigaciones sobre la parapolítica en el país. Pero desde que llegó al Congreso hace más de dos años, es una de las mujeres que más ha dado de qué hablar en el poder, generando controversia, insultando, gritando y ofendiendo a más de uno.

“Dije dentro del partido, tengo la aspiración de ser candidata por los verdes. Vamos a tener candidato propio, pero hay que ver quién más aparece. Yo ya soy precandidata a la presidencia”, le dijo al diario Publimetro. A Semana.com le aseguró que soltó esa frase en una entrevista larga de muchos otros temas, pero que era realidad esa intención. Minutos después puso en su facebook “Sí, vamos a dar la batalla por derrotar la corrupción en la Presidencial del 2018!”.

Sí, vamos a dar la batalla por derrotar la corrupción en la Presidencial del 2018!

Geplaatst door Claudia López op dinsdag 27 december 2016

Desde hace varios meses se sabía que la senadora no aspiraría a una reelección. “Al Congreso no vuelvo ni porque me paguen el Baloto”, le había dicho a Semana.com en una entrevista, tal parece que se cansó de atacar a sus compañeros congresistas, aludiendo a una lucha contra la corrupción totalmente sin cabida.

La senadora aseguró que estaba cansada de ambiente del Capitolio, lleno de intrigas e intereses oscuros. En ese momento, la senadora había causado controversia entre sus colegas pues criticó el exceso de laxitud de muchos congresistas con sus compromisos.

Posteriormente, los acusó de robarse el sueldo. “Reporto que la gente no llegó a trabajar, factura y se va, sabotea las sesiones, y eso les hincha porque rompe ese espíritu de cuerpo que se supone que ha sido la tradición aquí”, le dijo a este portal.  Los demás congresistas insistieron en que ella quien también ha faltado a muchas sesiones en el congreso, deberá devolver parte de su sueldo, unos $40.000.000 millones de pesos por mes que devengó pero que no cumplió a cabalidad con sus deberes como senadora.

Desde ese entonces se hablaba de que López no volvería al Congreso, en especial porque tenía planes más grandes. Se rumoró que podía ser la formula vicepresidencial de Sergio Fajardo, quien fue gobernador de Antioquia por el Partido Verde al que ella pertenece.

Fajardo, aunque con rodeos, también ha dejado saber que su interés es llegar a la Casa de Nariño. En una entrevista con María Isabel Rueda aseguró que “lo que podemos decir es que iniciamos el camino hacia una candidatura presidencial. Estamos presentando una propuesta para el país, que recoge lo que está pasando y hacia dónde nos tendríamos que mover. Una propuesta que, con una probabilidad alta, terminará siendo en una candidatura presidencial. Eso es lo más preciso que puedo responder”.   Sergio Fajardo ha afrontado una serie de investigaciones por parte de la Contraloría y demás entidades como la Contraloría fiscal quien halló más de 56 mil millones de pesos en Hallazgos fiscales.

Lea También:  Hallazgos por 56 mil millones logró la Contraloría de Antioquia en su primer año de labores

Fuentes del Partido Verde le aseguraron a Semana.com que por ahora lo que se tiene pensado es realizar una consulta interna entre los aspirantes de esa colectividad. El modelo sería similar al de los tres tenores en la campaña en la que ganó Juan Manuel Santos por primera vez. En esa oportunidad, los tres exalcaldes de Bogotá, Lucho Garzón, Enrique Peñalosa y Antanas Mockus compitieron entre ellos por ser el candidato. Finalmente ganó Mockus, los otros dos los respaldaron y produjeron uno de los momentos políticos de mayor impacto en la historia reciente del país.

De ser candidatos, López y Fajardo tendrían el potencial para dar un golpe de opinión en las elecciones de 2018. Por un lado, porque como lo demostró la derrota del Brexit, el triunfo del No y la victoria de Donald Trump, muchos ciudadanos rechazan lo que significa el establecimiento y están buscando caras nuevas. Por el otro, los dos tienen acogida en sectores de voto de opinión y en los jóvenes, en donde en especial López ha calado muy bien.

En todo caso, quien sea el candidato de los verdes tendrá que luchar en una campaña que será polarizada y difícil. Después del plebiscito se da casi por descontado que el uribismo y sectores tradicionalmente de derecha, como los movimientos cristianos, tendrán mucho peso y pueden jalar un buen número de votantes. En el uribismo juegan por ahora tres precandidatos: Iván Duque, Carlos Holmes y Óscar Iván Zuluaga.

Por otro lado, se ha hablado que el Gobierno podría apostarle a un candidato que garantice la implementación de los diálogos de La Habana.  Las FARC han hablado de un gobierno de transición. En ese contexto, ha sonado como opción el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle.

También está Germán Vargas Lleras quien hasta ahora es el candidato más opcionado según las encuestas. Quizás no sea el puntero, pero sí es el único del que se tiene total claridad que se lanzará, y eso ayuda. Vargas ha mantenido una posición discreta frente al proceso de paz y puede tener votantes tanto del Sí como del No. Pero no estar en una de las esquinas también puede llegar a jugar en su contra.

Por último, la izquierda. Por ahora, al ruedo solo se ha lanzado el senador Jorge Robledo, pero se anticipa que también habrá una consulta y que de ahí ellos tendrán un candidato de unidad.

López entraría a jugar en ese ajedrez. Seguramente dará mucho de qué hablar. ¿Se repetirá con ella la ola verde?

Fuente:  Revista Semana