En las últimas horas la Procuraduría General de la Nación le pidió a la ANI que detenga la compra de predios del Senador Mauricio Lizcano, pues se sabe que tres lotes a su nombre, fueron adquiridos en el año 2012 gracias al asesinato de sus dueños a manos de paramilitares.
Pero el problema no es solo ese, resulta que un tramo de las llamadas Autopistas de la Montaña que se encuentran en construcción, pasa justamente por los lotes propiedad de Lizcano, y coincidencialmente serán de esos lotes de donde se tiene previsto que se extraiga parte del material para la construcción de dichas vías.
Ahora con la investigación en contra de Lizcano por la adquisición de dichas tierras y la presunta participación de él en los dos asesinatos antes mencionados, la construcción de ese tramo de las autopistas queda “en veremos”, pues sin la plena claridad sobre el tema de los lotes y quienes son sus legítimos dueños, no se podrá continuar la obra.

ELTIEMPO