Tareck El Aissami, el polémico y poderoso vicepresidente venezolano está de nuevo en el ojo del huracán, pues el gobierno de Estados Unidos acaba de sancionarlo fuertemente: le confiscará todas las propiedades o bienes que tenga en suelo norteamericano y además le prohibirá recibir o hacerle transacciones a cualquier persona de ese país.
Las razones para estas sanciones son claras y contundentes, el país del “Tío Sam” acusa al alto funcionario del gobierno de Maduro de narcotráfico; sus dos más importantes socios ya lo delataron, Daniel “El Loco” Barrera y Frank “El Negro” Tello, ante la justicia norteamericana.
Tareck El Aissami tuvo durante años estrechos vínculos con carteles de narcotráfico colombianos y les sirvió de intermediario para sacar droga hacia Estados Unidos, Europa y África. Incluso, llegó a abrirles a sus dos principales socios a través de Venezuela. Junto a ellos, el hoy alto funcionario del gobierno Maduro traficó cientos de toneladas de cocaína a todo el mundo, que le fueron de gran utilidad para llegar a tener el poder con el que cuenta hoy.
Por ahora Estados Unidos anuncio sanciones preliminares y le sigue la pista de cerca funcionario chavista, pero sabemos que tarde o temprano lo hará pagar, no solo por sus relaciones con narcotraficantes, sino por ser uno de los más poderosos de ellos.