Un informe elaborado por la organización no gubernamental, Una Ventana a la Libertad, reveló que en lo que va del año han fallecido por desnutrición ocho recluidos en centros de detención preventiva de Venezuela.

La investigación, titulada Falta de alimentos pone en riesgo la vida de privados de libertad en centros de detención preventiva, evidenció la gravedad de los centros de detención del país en crisis, en donde la escasez de medicamentos y alimentos, así como las condiciones de hacinamiento en las que se encuentran, determina si el preso vive o muere.

“Los centros de detención preventiva no cuentan con infraestructura (cocinas ni comedores), ni con presupuesto para proveer alimentos para los privados de libertad, por cuanto estos espacios no fueron concebidos para albergar reclusos por largos plazos. Están diseñados para mantener a los detenidos por un período máximo de 48 horas, hasta que sean presentados ante los tribunales y sean liberados o les sea asignado su centro de reclusión definitivo. En la actualidad los reclusos permanecen en estos centros por tiempo indefinido”, denuncia la organización.

Asimismo, la investigación señala que “en algunos centros de detención los familiares deben pagar a funcionarios policiales para que permitan el ingreso alimentos a los detenidos” y que, incluso, “se han registrado casos en los que privados de libertad usan la extorsión como mecanismo para tener acceso a la comida”.

Otro problema señalado por “Una Ventana a la Libertad” es el obstáculo que representa para muchas familias acudir diariamente a los centros de reclusión en ciudades alejadas de sus pueblos de origen, lo que dificulta el llevarles alimentos.

“Expertos en materia penitenciaria e incluso integrantes de cuerpos policiales elevan ruegos a la Virgen de Las Mercedes y a las autoridades, por alimentos, medicinas atención médica especializada y traslado de los detenidos desde los centros de detención preventiva a sus correspondientes centros carcelarios de reclusión”, informa la ONG.

La investigación también detectó la existencia de enfermedades contagiosas como tuberculosis en los centros de Miranda, Apure, Falcón, Mérida, Monagas, Nueva Esparta y Zulia; y escabiosis en Falcón, Mérida, Nueva Esparta y Zulia. Igualmente, la organización conoció de casos de VIH en Apure, Nueva Esparta y Zulia y ninguno recibe el tratamiento requerido, según denuncia la organización.

Una Ventana a la Libertad “hace un llamado a las autoridades a buscar soluciones efectivas, en un marco de respeto a los derechos humanos de los privados de libertad”.

Fuente: www.es.panampost.com