Un verdadero carrusel de contratación existente en la Alcaldía de Providencia, en el isla del departamento de San Andrés.

El alcalde Bernardo Benito Bent como principal autoridad, es el responsable de los múltiples contratos que se han firmado durante su administración, entre los cuales se destaca el alquiler de un yate blindado por 23 millones de pesos para la movilización del alcalde.

Lo que resulta inaceptable es que hace algunos años la Sociedad de Activos Especiales -SAE-, donó un barco a la alcaldía de Providencia y el alcalde Bent William lo dejó podrir en un embarcadero en la ciudad de Cartagena, constituyéndose un detrimento patrimonial y un posible delito de peculado.

Como si fuera poco la piscina semiolimpíca que contrató el alcalde Bernardo Bent hace un año y que debería estar lista en diciembre, está totalmente abandonada, el contratista no responde, se llevó los materiales y según fuentes de la Isla está invirtiendo los recursos de ese contrato financiando campaña políticas.