Hasta seis asesinatos en un solo día llegó a padecer esta semana el municipio de Segovia en el Nordeste de Antioquia. La oleada de violencia que vive está población y que parece imparable y en aumento, tiene responsable propio según las autoridades locales y habitantes de la región.

Asesinatos, enfrentamientos y extorsiones continuas son el pan de cada día no sólo en este municipio sino en todos las aledaños, y según fuentes de la región consultadas por este medio, eso se debería al poder alcanzado y a la presión ejercida por la llamada Mesa Minera que de forma desesperada busca mantener el modelo de minería ilegal actual, con el fin de poder seguir trabajando y traficando con mercurio, evadiendo impuestos, contaminando sin que nadie los vigile y lavando dinero con el producido del oro que a nadie le reportan.

Esta organización, que ha alcanzado en los últimos dos años un poder casi inconmensurable gracias a los enormes ingresos que les deja toda esta actividad ilegal, ha aumentado en tal nivel su estructura que hoy muchos sostienen que es casi un cartel delincuencial.

Dicen incluso los propios habitantes del municipio que allí no se mueve una aguja sin que la Mesa Minera y su brazo armado lo autoricen, y que quien se atreve a mover esa aguja, siempre lo termina pagando con su vida. Lo único bueno de todo esto es que las autoridades ya parecen estar al tanto de la situación y de los responsables y según cuentan, es cuestión de días para que inicien los operativos entre Fiscalía y Policía en contra de esta estructura.