Tras hacerse públicas la semana pasada las denuncias en contra del Representante a la Cámara Luis Fernando Velasco por hechos de corrupción en torno al proyecto de ley que venía liderando en torno a las empresas de vigilancia y a los vigilantes como tal, y del cual, él evidentemente se beneficiaba, pasó a ser liderado por el congresista Alirio Uribe.

Recordemos que el pasado martes 5 de diciembre por cuarta vez la discusión del proyecto fue aplazada en la comisión segunda de Cámara, oportunidad que fue propicia para que el representante Uribe llegara con un grupo de vigilantes pagados por él y los suyos, para que protestaran en contra del inminente hundimiento del proyecto de ley, pues sabe que tras las evidencias en su contra y lo absurdo de este en torno al tema de la ampliación a cinco años en los exámenes psicofísicos de los guardas de seguridad, pocas esperanzas le quedan.

Ante esto, debemos resaltar que nadie le va a creer a Alirio Uribe que esos humildes vigilantes llegaron al recinto defendiendo sus propios intereses cuando dichos exámenes, son precisamente para su beneficio y no corren por cuenta de ellos sino del seguro y de la ARL.

El desespero de estos congresistas por defender los intereses particulares de unos cuantos parece no tener techo, pues se muestran dispuestos a lo que sea por pasar un proyecto de ley que solo les genera inseguridad, preocupaciones y peligros a los colombianos.

Ya mañana martes nuevamente tratarán de meter por todos los medios la ley y así Velasco logre lucrarse y las compañías de vigilancia lideradas por Saavedra dejen de pagar un fin que no pagan. ¿Nos preguntamos el celador que se mató de la compañía superior tenía el examen psicofísico al día? Saquen usted representantes, sus propias conclusiones