Gran controversia ha causado en el país el asesinato de la “líder social” y representante de la campaña de Gustavo Petro a la presidencia de la República en el Bajo Cauca, Ana María Cortés, pues algunos sectores políticos vienen usando este homicidio para sacar réditos y perjudicar al candidato electo por los Colombianos como sucesor de Juan Manuel Santos.

Desde militantes del movimiento de la Colombia Humana hasta su líder máximo, Gustavo Petro, han usado el asesinato de esta mujer para desprestigiar a la Policía Nacional, casi que culpar al presidente electo Iván Duque del hecho, y al Uribismo de haber iniciado un exterminio en contra de integrantes y líderes de lo que será desde el 7 de agosto la oposición al gobierno.

Lo que los medios no han revelado aún pero que personas de la región sostienen sin titubear, es que Ana María Cortés era una persona cercana a bandas criminales y que su hijo mayor, es el líder de una de estas organizaciones dedicadas a la extorsión y al fleteo, y además que al parecer, ella habría sido asesinada en represalia por hechos relacionados con estas actividades y no por su militancia política.

Serán las autoridades las que al final esclarezcan todo, pero por ahora las versiones son encontradas y la credibilidad la tienen quienes vivían cerca a ella y que a la vez, son los mismos que sostienen está última versión.