Carrio

Virales

Autopsia de Santiago Maldonado

Autopsia de Santiago Maldonado: un golpe para la izquierda argentina y un aire para Gobierno Macri

(Wikimedia)

Henry Ramos Allup, el «zorro viejo» que estafó a los venezolanos

Newsletter

Cómo Kirchner podría convertirse en aliada de Macri y Carrió en su mayor amenaza

Por: Marcelo Duclos @marceloduclos Oct 23, 2017, 12:19 pm
Carrio
La paradoja del presidente argentino con su aliada y su rival a partir de hoy. (Twitter)

A pesar de que la archienemiga pública del presidente argentino, Mauricio Macri, sea la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, y que su principal aliada sea Elisa “Lilita” Carrió, quién le acaba de regalar una victoria histórica en la Ciudad de Buenos Aires, con más del 50 % de los votos y más de 25 puntos de distancia del kirchnerismo en el distrito, la realidad política puede ofrecer un trasfondo más complejo de lo que a simple vista parece todo esto.

En el discurso donde la expresidente argentina reconoció que no le alcanzaron los votos para superar al candidato oficialista, Esteban Bullrich, Kirchner decidió dejar las cosas en claro sobre lo que piensa hacer en el futuro. Y esta decisión difícilmente favorezca a alguien tanto como a Mauricio Macri. Para Cristina Fernández el escenario es claro. Ella, con todo el aparato del Estado en contra y los medios de comunicación en luna de miel con el macrismo, es la única que puede hacer de oposición al Gobierno de Cambiemos. Su argumento es que su caudal de votos es superior al del massismo y el peronismo no kirchnerista juntos. Y al menos en eso, hoy, tiene razón.

Claro que este escenario no tendría que ser el definitivo y el peronismo podría llegar a ofrecer un candidato con posibilidades bajo una futura unificación. Pero como nada de esto hoy es parte de la realidad, Kirchner hace lo que le conviene y se queda en la foto de la actualidad. Ella es la opositora con más votos, y el que quiere, que la siga. Claro que el peronismo, al menos el sector que ya no quiere tener nada que ver con la expresidente, comprende que, a pesar de que hoy sea la opositora con mayor caudal de votos, esto no le alcanzó ni siquiera para ganar la provincia de Buenos Aires, donde fue derrotada por un candidato oficial que ni siquiera era conocido por la totalidad del electorado cuando comenzó la campaña. Estos dirigentes peronistas comprenden que, mientras ella siga vigente, podrá salir segunda, pero el Partido Justicialista no tendrá posibilidades de regresar al poder.

Esto abre la posibilidad de que la exmandataria tenga otra agenda encubierta más importante que la de volver a ser presidente, y esta podría ser, nada más y nada menos, que permanecer en libertad. Con la evidencia descomunal en su contra en un sinnúmero de causas, no hace falta ser especialista en derecho como para comprender que puede caer en prisión en cualquier momento. Incluso se podría llegar a sospechar que su permanencia lejos de la celda podría tener alguna razón política.

A pesar de no ser responsable por la estrategia kirchnerista, el discurso de Cristina resultó como música para los oídos de Macri. Ella no se retira y convoca a una oposición, que no la quiere, a ir detrás de ella o a mantener el 5 % de los votos que cosechó hoy Florencio Randazzo o el 11 % de Sergio Massa. No hay que ser tampoco politólogo especializado para comprender que así lo dejó entrever, Cristina se presenta para presidente en 2019, Mauricio Macri será reelegido sin problemas en el cargo.

PANAMPOST