Pese al alivio que pueda representar para algunos habitantes de Taganga la expulsión del israelí Assi Moosh, considerado por todos como el “intocable” y uno de los principales promotores de las fiestas sin control, tráfico de drogas y prostitución; otros piensan que este negocio no acabará en el pueblo.

Recordemos que este tan solo es un caso de una red que opera y maneja en cada rincón de este poblado el negocio de las sustancias ilícitas, explotación sexual y rumbas sin control, el cual cabe destacar, que ha progresado y se ha mantenido no solo por el legado de Assi Moosh; sino por terceros.

Es importante resaltar, que ahora la lucha será entre los competidores quienes se encargan también de facilitar y promover el turismo sexual. Que hoy por hoy sigue siendo un gran mercado económico ilegal y cada vez toma más espacio.

La comunidad del pueblo de Taganga necesita avanzar, recobrar el orden social, tener una economía sostenible y generadora de empleo, es lo que le dará un nuevo comienzo a los residentes.