Kenji Fujimori acompañó a su padre en la ambulancia que lo trasladó a una clínica de Lima tras una descompensación que sufrió al conocer la anulación de su indulto (Twitter)

 

“Por favor no me maten. Si regreso a prisión, mi corazón no lo va a soportar, está demasiado débil para volver a pasar por lo mismo, no me condenen a muerte, ya no doy más”, dijo este jueves en un video en su cuenta Twitter el exmandatario peruano, Alberto Fujimori, desde la clínica a donde fue trasladado antes de que se ejecute la orden de volver a prisión.

De esta manera, el controvertido expresidente respondió personalmente a la anulación del indulto humanitario que le fue otorgado por el también exmandatario peruano, Pedro Pablo Kuczynski, el pasado 24 de diciembre.

Este miércoles, el juez Hugo Núñez, del Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Suprema de Justicia, revirtió la medida por irregularidades en su tramitación y contravenir los compromisos internacionales del Estado peruano en materia de derecho humanos.

En el video, Fujimori se dirigió a las autoridades y a los políticos: “Por favor, no me usen como arma política, porque ya no tengo fuerza para resistirlo”, suplico.

Pero la pregunta que queda en la atmosfera peruana es quién o quienes están utilizando a Alberto Fujimori como arma política.

Para algunos es su propia hija mayor, Keiko Fujimori, quien lidera el partido Fuerza Popular (FP), y quien fue criticada en las redes sociales por la “falta de lágrimas” durante sus declaraciones tras la anulación del indulto a su padre.

“Hoy es uno de los días más tristes de nuestra vida”, dijo Keiko entre sollozos en una entrevista publicada en la cuenta Twitter de ATV+Noticias tras conocer la noticia. “Es extremadamente doloroso saber que un juez de nuestro país le haya quitado la libertad a mi padre, señalando que porque él no está moribundo no tiene derecho a un indulto humanitario (…) Mi padre es un hombre de 80 años (…), con una salud bien deteriorada”, agregó.

Casos de los “Avenger” y Vito

César Nakasaki, abogado quien defendió a Fujimori durante el proceso que en 2009 lo condenó a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, dijo ante los sollozos de Keiko por la anulación del indulto, que “ojalá se hubiera quebrado (conmovido) antes” y la responsabilizo por la reversión de la medida.

Según EFE, el abogado dijo a la emisora RPP Noticias, después del indulto, se presentaron “una cadena de hechos”, como la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski a la presidencia por presión del fujimorismo en el Congreso, que amenazó con destituirlo por sus vínculos con la empresa Odebrecht.

Nakasaki también recordó que legisladores del partido FP, señalaron que el indulto fue producto de negociaciones políticas entre PPK y el hijo menor del expresidente Fujimori, Kenji, quien en diciembre de 2018 lideró a un grupo de legisladores conocidos como los “Avengers” para evitar un primer pedido de destitución del entonces gobernante por el Congreso.

“La guerra política entre Fuerza Popular, el Gobierno, traerse abajo a Kuczynski, traerse abajo a los ‘Avengers’, irremediablemente era traerse abajo el indulto, por favor”, afirmó.

“Era imposible tumbarse a Kuczynski, traerse abajo a los ‘Avengers’, hablar que son negociaciones políticas y que el indulto sobreviva, por favor. Cuando hay que sufrir, se sufre en serio”, dijo.

Mientras que el congresista peruano independiente, Roberto Vieria, también señaló a Keiko.

Vieria reveló que el esposo de Keiko, Mark Vito le pidió que detuviera las negociaciones con Ollanta Humala en relación a un indulto humanitario.

Explicó en entrevista a RPP Noticias que Vito lo citó en la Tiendesita Blanca y le dijo que el indulto “no iba”.

El cainismo continúa, pero al menos coinciden en la apelación

Pero la caída en desgracia de su padre no ayudo a una reconciliación entre Keiko y Kenji Fujimori. Cada uno visitó por separado al exmandatario en la clínica donde fue internado tras una descompensación sufrida al conocer que la Justicia peruana anuló el indulto, reseñó EFE.

“Como hijo de Alberto Fujimori es mi deber humano estar con él en sus momentos más difíciles. Hoy nuevamente estoy contigo en una ambulancia, te amo y si tengo que dar mi vida y hasta mi libertad por ti, así lo haré. Siento mucho dolor”, dijo Kenji en un tuit. Este acompañó a su padre en la ambulancia que lo trasladó a una clínica de Lima.

Horas más tarde llegó al centro médico Keiko acompañada por sus otros dos hermanos, Hiro y Sachi, pero para entonces Kenji ya se había retirado, según contó la misma líder de Fuerza Popular a periodistas.

Al menos, ambos coincidieron en apelar el fallo para restituir el indulto al considerar que un juez no puede anular una decisión del presidente de la República.

Miguel Arroyo, abogado del expresidente, apeló ayer la anulación del indulto en un recurso que fue presentado ante la Corte Suprema de Justicia de Perú horas después de que su Juzgado a cargo del magistrado Hugo Núñez, anulara el indulto y ordenara la captura de Fujimori para devolverlo a prisión.

Según EF, Arroyo cursó la apelación después de haberse reunido con Fujimori en su domicilio.



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