200 niños venezolanos indocumentados han ingresado al Ecuador. Dada la emergencia migratoria, autoridades locales permitirán su ingreso.(Ministerio de Inclusión Económica y Social)

Ecuador declaró “estado de emergencia al sector de Movilidad Humana” el miércoles 9 de agosto en vista del aumento de la cantidad de migrantes venezolanos que llegan diariamente al país.

Según números oficiales, son alrededor de 4.200 personas por día. Aunque cifras independientes alegan que superan los 5.100.

La Cancillería del Ecuador denominó como “inusual” el incremento de venezolanos que entran al país.

“Se activa por primera vez para dar una respuesta eficaz y contundente en beneficio de la preservación de las personas que están ingresando a territorio ecuatoriano”, dijo el viceministro de Movilidad Humana, Santiago Chávez, a través de un comunicado de Cancillería.

Según la subsecretaría (viceministerio) de Migración, el número de venezolanos ha ido en aumento desde 2013 hasta 288.000 en 2017.

Sin embargo, el pico fue en 2018. Entre enero y julio del año en curso, 453.000 venezolanos ingresaron al Ecuador y 382.628 salieron.

La Cancillería sostiene que hay tres provincias en estado de emergencia y no solo aplica a las que están en la frontera, Carchi al norte que limita con Colombia y El Oro que limita el suroeste con Perú , también está la capital, Quito, donde se manejan todas las cuestiones administrativas y burocráticas.

“El objetivo es establecer un plan de contingencia y las acciones y mecanismos necesarios para la atención humanitaria de los migrantes venezolanos”, indica.

Por su parte el ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, José Valencia, manifestó a través de redes sociales que “como ente rector de la política de movilidad humana hemos decidido declarar la emergencia en las tres provincias a fin de garantizar la protección de derechos a través de una respuesta concertada de parte de todo el Estado”.

Asimismo, para poder dar mayor abasto para atender a la cada vez mayor cantidad de venezolanos, el Ministerio del Interior dispuso extender el horario de atención del control migratorio que ahora estará abierto 14 horas por día.

Es que sumada a la cantidad de venezolanos que buscan quedarse en Ecuador como destino final, se estima que al menos la mitad solo está de paso hacia Perú, Chile, Brasil e incluso España.

Similar al drama de los migrantes centroamericanos que viajan hacia EE. UU., los migrantes venezolanos pagan a lo que se conoce en México como “coyotero” que son las personas que tramitan la llegada a otro país para migrantes.

A menudo, dichos “tramitadores” pueden estafar a los venezolanos y pagan por un servicio que no obtienen. Pues se quedan varados en Ecuador cuando su destino final es otro. Esto queda evidenciado al momento de registrar los ingresos al país.

 

En vista que la ruta no es la esperada, muchos de los venezolanos que arriban no tienen dónde hospedarse o bien salieron de Venezuela con pocos medios —dada la situación política y económica del país— y no tienen cómo financiar su estadía, se ha tornado necesario que el gobierno ecuatoriano provea carpas para albergar a los nuevos migrantes.

Para conseguir los medios necesarios para financiar la infraestructura básica para recibir a los venezolanos, declarar el estado de emergencia facilita el acceso a fondos internacionales como la ONU.

Desde junio, Ecuador cuenta con ayuda internacional para los albergues temporales. Están situadas carpas de plástico afuera de terminales de transporte terrestre, donde los migrantes venezolanos piden ayuda para seguir viajando hacia Perú.

Acceso a menores

“No se identificará ni se considerará a ningún ser humano como ilegal por su condición migratoria”, indica la constitución del Ecuador, por lo tanto pese a que varios aun migrantes que no cumplen con requisitos estándares son acogidos; como es el caso de los niños indocumentados.

Al menos 200 niños cruzaron la frontera de Ecuador con Colombia sin documentos. Por lo cual, durante el estado de emergencia migratoria, diplomáticos ecuatorianos acordaron facilitar el ingreso y salida de menores indocumentados; pese a que la presentación de una cédula o pasaporte es un requisito migratorio para ingresar al país.

Aunque aumentará la flexibilidad ante las normas usuales que no se cumplen, se se reforzarán medidas de seguridad para el registro de quienes ingresan. Pues serán acreedores de alimentos, atención médica y ayuda psicológica (y las carpas ya mencionadas).

El Estado de emergencia entra en efecto en agosto y podría renovarse, así se adaptan los países de la zona (incluso sin ser limítrofes) a auxiliar a los migrantes que se van de la situación precaria de su Venezuela natal.



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