Estados Unidos ha jugado un papel muy importante en el proceso post-electoral de Honduras, tras los alegatos de fraude por parte de la oposición, este país norteamericano, por medio de su embajada, ha dado un cercano acompañamiento al Tribunal Supremo Electoral (TSE), que si bien es cierto ha sido cuestionado por el partido opositor, ha dado un parámetro de referencia a la comunidad internacional sobre el proceder de las instituciones de dicha nación.

Luego de que el TSE realizara la declaratoria oficial el pasado domingo y oficializara al actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, como ganador de los comicios quien superó por un estrecho 1,53 % a Salvador Nasralla, candidato de la coalición Alianza de Oposición, el Departamento de Estado se pronunció informando que estaba al tanto de dicha oficialización y que llamaba a los partidos que tuvieran observaciones sobre el proceso electoral a que agotaran las instancias establecidas por la ley y que esto se dieran dentro del marco de la institucionalidad hondureña.

Con dicho comunicado, el gobierno estadounidense no reconoció abiertamente al gobierno reelecto de Honduras, sin embargo muchos lo interpretaron como un compás de espera hasta que la oposición pudiera demostrar finalmente el fraude que alegaban se había dado.

Seguido de esto, este miércoles 20 de diciembre trascendió en medios estadounidenses que la administración del presidente Donald Trump estaría muy cerca de reconocer al gobierno reelecto de Hernández, y es que un alto funcionario del Departamento de Estado declaró a periodistas que ese organismo “no ha visto nada que altere el resultado final”, además destacó que México ya había reconocido la legitimidad de dicho proceso electoral.

En cuanto a la sugerencia que hiciera el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en cuanto a un nuevo proceso electoral debido a las “dudas” que ese organismo tiene de los resultados emitidos por el TSE, el funcionario indicó que según la investigación que México hizo y ellos han estudiado, esa saluda sería una salida bastante “dramática”.

Este funcionario indicó que el gobierno de Estados Unidos estaría esperando que pasaran los cinco días que los opositores tienen por ley para impugnar la declaratoria oficial en base a pruebas.

Sin embargo, también se ha sabido que altos funcionarios estadounidenses se habría reunido con el excandidato Salvador Nasralla, pero este “no tenía ninguna nueva nueva evidencia que presentar” lo que les hace creer que la administración Trump podría emitir una postura oficial antes de que termine el período de días mencionado.

Según indicó el funcionario del Departamento de Estado, la declaratoria e investigación que el gobierno mexicano hizo previo a reconocer a Hernández como presidente electo “tendrá una fuerte influencia” en el avance que tenga el criterio de Estados Unidos ya que el gobierno del país azteca “parece bastante seguro” de sus hallazgos.

Mientras esto se delibera en Washington, en Honduras el presidente Hernández en conjunto con el sector privado, organizaciones gremiales, sindicales y religiosas se han reunido para comenzar a sentar las bases de lo que se ha denominado un “gran diálogo nacional” para que la paz y la estabilidad política retorne al país centroamericano.

En cuanto a los actos de violencia que se han registrado en los últimos días, la secretaría de Seguridad ha revelado que se han identificado la participación del crimen organizado, pandillas y personas vinculadas al narcotráfico quienes estarían dando apoyo logístico y económico a los grupos irregulares para la obstaculización de vías, saqueos y extorsión a los pobladores.

Este jueves las fuerzas de seguridad han recuperado al menos el 90 % de las vías que estaban bloqueadas, y han establecido permanencia en estas para prevenir sean interrumpidas nuevamente ante las constantes amenazas del líder del chavismo en Honduras, el expresidente Manuel Zelaya, de que sus movilizaciones continuarán.

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