Fidel Castro junto a Luiz Inacio Lula Da Silva en la clausura del IV encuentro del Foro de Sao Paulo, La Habana, 1993 (C)

Por Gian De Biase*

La izquierda totalitaria latinoamericana muestra de nuevo su repudio por la República y la democracia, cuando uno de los suyos, enviado por las cúpulas de los partidos izquierdistas de Brasil, miembros del Foro de Sao Paulo, se dirigió al mitin multitudinario que realizaba Jair Bolsonaro, candidato de la derecha, y le atacó con una serie de puñaladas, que casi le cuestan la vida.

Hay unos elementos interesantes en este hecho. Primero, se muestra que la izquierda socialista latinoamericana, desde México hasta Argentina, sigue órdenes del Imperio Socialista con sede en La Habana ¿Cuál es su agenda? Instaurar el socialismo en todo Latinoamérica a través de dictaduras, que respondan a directrices de Cuba, así como en su momento todo los Partidos Comunistas de Latinoamérica respondían a las órdenes de la URSS desde Moscú.

En segundo lugar, se demuestra el hecho que el fascismo latinoamericano es inherente a la izquierda socialista, quienes siempre se han valido de las guerrillas y el terrorismo, es decir, de la violencia como herramienta para validar lo que ellos llaman “la lucha de clases”.

En tercer lugar, la izquierda le da igual apuñalar al candidato a plena luz del día, incluso, al asesino le prepararon un discurso donde decía que supuestamente “dios” le dijo que asesinara a Bolsonaro, pero la realidad es que, al ingresar en las redes sociales del individuo en cuestión, demuestra que es simpatizante de Lula Da Silva, preso por corrupción y Nicolás Maduro, dictador socialista.

Y en cuarto lugar, y tal vez el más importante, luego de tener casi 20 años de control hegemónico en Latinoamérica, en el ámbito político y cultural, empieza a desbaratársele el establishment a la izquierda ideológica, principalmente porque personas como Jair Bolsonaro en Brasil o José Antonio Kast en Chile -quien fuera brutalmente golpeado por izquierdistas por dar una charla en una Universidad-, son la muestra clara que se está dando un giro hacia la derecha, eso implica regresar al Sentido Común, defender la República, el libre mercado, la propiedad privada y la vida de las personas.

Conforme este movimiento de Sentido Común se esparza por Latinoamérica, la izquierda ideológica no dudará en volver a sus métodos guerrilleros y terroristas, puesto que los jóvenes que llevan décadas entrenando en lucha de clases, están encontrando un hervidero de conflicto político que valida sus métodos comunistas de violencia, eso implica eliminar a todos aquellos que ellos consideran “fascistas”, es decir, cualquiera que defiende la libertad individual, la propiedad privada o la vida.

La forma de pacificar nuestra vida pública y retomar el camino de progreso, pasará inevitablemente por dar ese giro a la derecha, lo que hará necesario conformar una alianza para acabar de una vez por todas con el Imperio Socialista que opera desde La Habana, y sus dictaduras satélites en Nicaragua, Venezuela y Bolivia, y los intentos ahora de instaurar el socialismo en México y El Salvador.

Frente al totalitarismo socialista solo se le puede responder desde el republicanismo patriota, defendiendo nuestras naciones de la amenaza izquierdista, eso implica actuar coordinadamente para hacerle frente a este peligro regional, que busca desestabilizar todos los países latinoamericanos.

Patria, vida y libertad, es la consigna de la batalla que liberamos hoy por recuperar el sendero de progreso y desarrollo, que solo vendrá de la mano del conservadurismo libertario que tanto Bolsonaro en Brasil y Kast en Chile representan y defienden.

*Gian De Biase es politólogo.

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