Miembro del consorcio de periodistas que difundió los Papeles de Panamá y del equipo de Wikileaks, Hugo Alconada Mon publica ahora “La raíz (de todos los males)”, su nuevo e “incómodo” libro de investigación en el que desgrana el sistema de “corrupción e impunidad” que asegura impera en Argentina, su país. EFE/Rodrigo García

Rodrigo García

Buenos Aires, 21 sep (EFE).- Miembro del consorcio de periodistas que difundió los Papeles de Panamá y del equipo de Wikileaks, Hugo Alconada Mon publica ahora “La raíz (de todos los males)”, su nuevo e “incómodo” libro de investigación en el que desgrana el sistema de “corrupción e impunidad” que asegura impera en Argentina, su país.

“Hay subyacente una estructura montada para la corrupción y la impunidad, en la cual hay jugadores profesionales que exceden a un gobierno y a los años. Son profesionales, o mercenarios, como lo quieras definir”, cuenta a Efe en Buenos Aires el abogado y prosecretario de redacción del diario La Nación.

Causas que han tardado más de 20 años en llegar a juicio, inexplicables sobreseimientos, espurios negocios con empresarios, compra de puestos en las listas electorales u organismos de control estatal que eran o son simple fachada.

Un sistema para acumular poder y garantizar impunidad que se ha ido “mejorando y adulterando” y se presenta como la raíz de los males argentinos, por los efectos nocivos que la corrupción tiene en la política, la economía y la sociedad.

“En Argentina la cigarra es la que gana, no la hormiga. Que sea otro imbécil el que pague los impuestos, el que juegue limpio, el que compita limpiamente por un cargo electoral… Es un sistema que se va retroalimentando”, subraya el escritor.

Alconada Mon recorre el pago de sobornos -que pone a la altura del mate o el asado como tradiciones argentinas-, la cartelización empresarial, el lavado de dinero o la compra del silencio de la prensa.

El “incómodo” libro, publicado por Planeta y número uno de ventas nada más publicarse, se sumerge en los “sótanos” del poder. “Tenés empresarios, jueces, fiscales, periodistas, sindicalistas, policías, agentes de inteligencia, que están allí y que pasan los gobiernos y son parte del poder”, asevera el abogado.

Actores que trabajan para el gobierno de turno y ven mayores los beneficios de delinquir que los costos.

Habituado a contactar con sus protagonistas -“algunos te cierran la puerta en la cara y otros te reciben pero te niegan todo”-, el periodista recuerda su reunión con un “profesional del mercado del lujo” que le contó cómo se usan los relojes de alta gama y las joyas para sacar dinero del país.

“La sociedad argentina es tolerante con la corrupción. Si cuando te detiene la policía lo primero que hacés es decir ‘¿y cómo lo podemos arreglar?’ ya estamos jodidos. Una y otra vez estamos potenciando el mercado negro” cuenta el escritor, de 44 años.

Sobre la financiación electoral, que considera el “pecado original”, subraya que todo está armado de modo que “si no cumplís con las leyes electorales no te van a castigar”.

“Todos los gastos de campaña nacionales tienen que ser investigados por un cuerpo de auditores de la Cámara Nacional Electoral. ¿Sabes cuántos son los inspectores? Siete”, recalca.

En el libro afirma que todo candidato presidencial para ganar necesita al menos 100 millones de dólares, imposibles de cubrir con aportes estatales legales; por lo que se opta por teje manejes con empresarios o desvíos de fondos públicos.

“¿Qué pueden investigar siete tipos sobre todos los gastos de los partidos? Todavía están revisando papeles de 2009”, enfatiza.

Solo mirando los comicios de 2015 -que la Justicia investiga-, todos los principales candidatos salen mal parados en “La raíz”.

Autor de otros libros sobre mediáticas corruptelas, especialmente de la época kirchnerista (2003-2015), Alconada Mon fue uno de los periodistas seleccionados para difundir los cables de Wikileaks, web de filtración de documentos diplomáticos estadounidenses fundada por Julian Assange.

“Con Assange tuvimos una discusión, porque en un momento quería publicar todo y nosotros los periodistas dijimos que no. Porque estaban las identidades reales de los desplegados por EE.UU. en Irak y (de esa forma) los mataban a todos”, recuerda el periodista, que reconoce haber sufrido amenazas.

También integra el equipo que difundió los Papeles de Panamá, que en 2016 apuntaron a empresarios o políticos como el presidente argentino, Mauricio Macri, acusado de no declarar su participación en empresas en paraísos fiscales.

Aquello lo vivió con “enorme frustración” por “cómo se tergiversó” la información y las acusaciones de que se quiso favorecer a Macri por publicar todo tras los comicios en los que salió ganador.

“Dijeron que teníamos información antes de las elecciones, que es falso”, sentenció.

Para acabar con la corrupción, Alconada Mon cree que solo la sociedad tendrá la última palabra, como asegura pasó en Brasil.

Y esto ocurrirá, concluye, cuando los argentinos digan “basta”.

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