Autoproclamados anarquistas dicen luchar contra el Estado pero piden que les financie los abortos, por ello exigen reducir la influencia eclesiástica. (Autorizada a PanAm Post)

En vista de que no pueden acudir a la justicia terrenal para su reclamo, -puesto que su propio gobierno busca legislar la persecución ideológica-, un grupo de artistas cubanos apeló a la intervención divina; todo lo opuesto a la izquierda argentina que en su afán de mayor intervencionismo estatal, emprendió una batalla física e ideológica contra la Iglesia.

Armaron una procesión donde pidieron a la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre, que les ayude a revocar el Decreto Ley 349 que permitiría al régimen censurar todo tipo de arte y cultura, de modo que si no está autorizado previamente por la revolución, será prohibido, multado e incluso expropiado y apresado el intérprete y quien le preste el espacio para exponer su obra.

Mientras tanto, en Argentina, desde que empezó la campaña para la despenalización del aborto que pretendía financiar con fondos públicos, incluidos los impuestos de quienes están en contra, el procedimiento que pone fin a la vida en sus inicios, y exigía a médicos que juraron defenderla a violar su juramento, ha habido una ola de ataques contra iglesias y creyentes. Pues alegan que la ley no pudo ser aprobada por presión eclesiástica.

La Iglesia San Isidro Labrador, en el barrio bonaerense de Saavedra, fue amenazada: “no siempre serán piedras”. Es decir, las agresiones podrían ser peores. (Autorizada a PanAm Post)

No obstante, fue el Senado, compuesto por civiles laicos, quien dio el voto negativo al proyecto de ley en la República Argentina, donde sí hay división de poderes, entre lo legislativo, ejecutivo y judicial, a diferencia de Cuba.

Pero al ser Estado confesional, la izquierda Argentina trasladó la campaña del pañuelo verde para exigir el aborto legal, al naranja que exige la separación del Estado y la Iglesia. Para así crear el cambio cultural y legal que consideran necesario para que el valor de la vida pase de ser denominada sagrada y, por tanto, inviolable a estar sujeta a voto.

En palabras del integrante de la Fundación Libre de Argentina, Horacio Giusto Vadaugna: “El cristianismo sostiene la separación de la Iglesia y el estado a partir de que Jesús dijo: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”. La izquierda lo que pretende en la actual coyuntura es que todo sea del César, incluida la moral.

En Cuba, en cambio, desde que el socialismo está en el poder, el aborto es no solo despenalizado, sino garantizado dentro del programa de “regulación menstrual”, donde una mujer con retraso en su ciclo puede acudir a un hospital del Estado para ser sometida a un procedimiento que succiona a su hijo hasta la sexta semana de gestación. Luego de ese periodo, se hace de manera química. Es tan esparcida la práctica que ha resultado en la mitad de los casos de esterilidad de la isla.

Es decir, que el Estado no solo regula el inicio y el fin de la vida ,sino hasta los ciclos del cuerpo y ahora va por el arte. Aunque el Decreto 349 aún no es ley, ya han habido olas de arrestos y clausuras. Por ello los artistas buscaron una forma alternativa de manifestarse: reconociendo un poder que eligen, no que se les impone, a la madre de Dios y patrona de la isla.

Invocar lo sagrado no es una técnica singular, todos los domingos, las Damas de Blanco, mujeres cubanas que son esposas, madres, hijas, parejas y hermanas de presos políticos, van a misa antes de emprender su marcha pacífica para exigir la liberación de los presos. Cada vez que lo hacen son confrontadas por las fuerzas de seguridad que les golpean, apresan, torturan e incluso han inducido abortos a causa de los golpes.

De modo que mientras los cubanos luchan contra el socialismo y se refugian en su fe, los socialistas en Argentina arremeten contra las mismas iglesias que sirven de refugio a los manifestantes en Nicaragua y como esperanza para los cubanos.

Usan el símbolo de la transexualidad junto al pedido de abortar al papa, que es argentino. (foto autorizada a PanAm Post)

Entre las muestras de vandalismo contra las iglesias, se encuentra el símbolo que representa la transexualidad. De este modo, reflejan su desconocimiento de cómo y cuánto en Cuba los religiosos y las personas de sexualidades diversas, particularmente los varones homosexuales, estaban en los mismos campos de trabajo forzado, las UMAP, en los tiempos del Che Guevara, pues no eran considerados aptos para la guerra.

Si bien el marxismo de manual ataca abiertamente la institución eclesiástica, cabe resaltar que tanto en la izquierda argentina como entre los cubanos que se oponen al régimen de los Castros hay quienes no optan por la violencia de un lado y quienes no abrazan la fe del otro. Sin embargo, en ambos casos se evidencian estas conductas de manera sobresaliente.



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