Marta Lucía Ramírez sostuvo que retiró su participación de la compañía antes del 2014, fecha en la que se empezó a fraguar el delito. (Twitter)

Marta Lucía Ramírez negó el fin de semana estar vinculada, junto a su esposo Álvaro Rincón, al escándalo de corrupción por lavado de activos de Petróleos de Venezuela (PDVSA), a través de las empresas Global Security Advisors y Global Strategic Investments.

La vicepresidenta electa reconoció a la cadena Caracol Radio que prestó servicios de asesoría a la firma Global Security Advisors mientras transcurría el 2006, cuando la empresa llegó a Colombia. Sin embargo, sostuvo que se retiró antes del 2014, fecha en la que se empezó a fraguar el delito. 

Al miso tiempo, manifestó que ella y la recién ministra designada de Transporte, Ángela María Orozco, asesoraron a la firma comisionista entre 2006 y 2008 para que incursionara en el mercado bursátil.

Para esa fecha, su esposo la representó en la junta directiva, mientras ella se dedicó a la actividad política.

“Cuando se estaba armando lo de la bolsa Latinoamérica, nosotros los asesoramos en eso, compraron un puesto en Colombia, y nosotras nos quedamos con un 10% de ese puesto de bolsa, entre el 2006 o 2008, no recuerdo bien la fecha”, dijo Ramírez.

La vicepresidente electa agregó que tras la separación de la ministra Orozco de su esposo, Álvaro Gallo, “Ángela le dejó la participación de ella. Y en el caso nuestro, no estábamos contentos con la inversión ni con el manejo, porque supuestamente iban a invertir en Chile y Perú, pero no teníamos ninguna información concreta y les dijimos que les vendíamos”, puntualizó. 

Cabe destacar que la vicepresidenta en su explicación no señaló en qué fecha ocurrieron estos hechos, ni si finalmente su participación fue vendida. Ya que el documento registrado de la sociedad en la Cámara de Comercio de Medellín, con fecha del 11 de noviembre de 2013, indica que “la sociedad no se halla disuelta y su duración es hasta el 31 de diciembre de 2042”.

“La vicepresidente electa mintió”: Petro

Para el excandidato presidencial de izquierda, Gustavo Petro, la vicepresidenta Marta Lucía Ramirez “mintió”, pues aseguró que el lavado de dinero de PDVSA y su robo, “beneficiaba la familia de la fórmula vicepresidencial de Duque”.

La acusación no tiene soporte probatorio más allá de las declaraciones de Ramírez. Asimismo, las autoridades colombianas ni estadounidenses han oficiado investigación alguna contra ella y su esposo.

Se espera que se conozca las declaraciones de Krull y Frieri para establecer si Rincón tuvo responsabilidad cuando hizo parte de la junta directiva de Global Security. 

¿Por qué aparece el nombre de Marta Lucía Ramírez?

El nombre de Ramírez salió a la luz luego de que su esposo Álvaro Rincón apareciera mencionado al haber fungido como socio de Global Securities.

Precisamente, el origen del escándalo fue a raíz de la captura del alemán Matthias Krull y el colombiano Gustavo Adolfo Hernández Frieri, ordenada por la justicia estadounidense, por la investigación que se adelanta del lavado de USD $1.200 millones a través de transacciones internacionales. 

El indictment emitido por la Corte Sur de Miami, acusa a Frieri de ser parte de la llamada banda trasnacional los ‘Boliburgueses’, cuyo plan era lavar alrededor de USD $ 600 millones de la petrolera estatal venezolana, dinero obtenido “a través de sobornos y fraude”. En mayo de 2015, los fondos malversados se duplicaron a USD $ 1.200 millones.

También están acusados de participar en este millonario esquema de lavado de dinero tres venezolanos, un portugués y un uruguayo, que siguen prófugos de la Justicia.



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