Según un estudio reciente, llamar “copos de nieve” a los jóvenes les puede causar daño mental.

En el habla inglesa contemporánea surgió el término “snowflake”, que significa “copo de nieve” para referirse a las personas que son susceptibles no solo a lo que escuchan sino a lo que se dice en espacios públicos, en particular cuando contradice sus propias opiniones, al punto que -como un copo de nieve- se desmoronan cuando entran en contacto con la superficie.

Esta incomodidad y la incapacidad de enfrentar dichos discursos, lleva a quienes sufren dicha fragilidad a apelar a la censura como medio de control sobre lo que se dice; ante la posibilidad que pueda causar malestar.

Irónicamente, este estudio exacerba el término existente; pues indica que en efecto la crítica puede desmoronar el equilibrio mental y emocional de los jóvenes.

El estudio destaca que dentro de la población adulta, población que empieza desde los 16 años, las personas entre los 16 y 24 años -considerada la generación “copo de nieve”- son los más vulnerables a cambios.

Jóvenes, adultos y salud mental

El estudio denomina jóvenes a personas entre 16 y 24 años y adultos a partir de los 16. (Aviva)

La investigación que fue llevada a cabo por la firma de seguros Aviva encontró que en el Reino Unido el 72 % de las jóvenes entre 16 y 24 años creen que el término se aplica injustamente, mientras que el 74 % de los adultos cree que podría tener un efecto negativo en la salud mental de los jóvenes.

Además, las cifras muestran que es más probable que los jóvenes hayan experimentado estrés, ansiedad y depresión en el último año.

Casi la mitad de los jóvenes entre 16 y 24 años dijeron que han experimentado estrés o ansiedad, cifra superior a poco más de un tercio de todos los adultos del Reino Unido que sufren los mismos fenómenos.

Asimismo, los jóvenes también eran más propensos a sentirse incómodos al hablar de un problema de salud mental. Uno de cada tres jóvenes, es decir el 33 %,  dice esto en comparación con el 27 % de todos los adultos.

Para el experto médico de la firma, el Dr. Doug Wright, el término podría causar problemas. “Nuestros hallazgos sugieren que los jóvenes son más propensos a experimentar problemas de salud mental, por lo que usar una frase que critique a este grupo de edad podría agravar el problema.

Es decir, lejos de fortalecer el carácter de estos jóvenes o bien darles las herramientas para superar su incapacidad de lidiar con posturas adversas, los expertos sugieren que se sucumba a esta sensibilidad.

Tanto es así que en septiembre de este año entregaron “pulseras de seguridad” a los estudiantes de primer año en el Reino Unido con su nombre, dirección y contactos de emergencia.

Wright agrega: “Aunque los jóvenes en particular parecen ofenderse por la etiqueta ‘copo de nieve’, la mayoría de los adultos está de acuerdo en que el término es injusto y poco útil, por lo que es importante que las personas consideren cómo se usan esas etiquetas y el efecto acumulativo que podrían tener sus destinatarios “.

Se adjudica el origen del término al autor del libro convertido del película “El Club de la Pelea”, Chuck Palahniuk. En una escena el protagonista dice: “No eres especial. No eres un copo de nieve hermoso y único”.

El lema de la obra es aprender del rigor, a vivir en función de lo que se necesita en lugar de vivir en función de los demás, para aparentar. Con lo cual en el proceso de formación hay una etapa donde se “curte el cuero” de la persona.

A principios de este año, en una entrevista, el autor sostuvo que -aunque toda generación tiene su sensibilidad- esta es más frágil que nunca. Incluso hay quienes se apropian del término. En la Marcha de Mujeres en Londres hubo carteles indicando “Claro que somos copos de nieve, se acerca el invierno”; haciendo alusión a la serie Juego de Tronos, aduciendo que se avecina un gran peligro.

Pues la tensión política que ha crecido, cuando políticos más hacia la derecha que la tendencia imperante, ganaron fuerza -pese a los pronósticos de los medios masivos- se visibilizó cómo esta generación no ha aprendido a lidiar con aquello que es contrario a su postura. Por ello lo ven como una amenaza, un invierno crudo que se avecina frente a ellos que son apenas copos de nieve.

Actualmente, el término se refiere particularmente a estudiantes que exigen “espacios seguros” y “advertencias” antes de que los profesores hablen de temas controvertidos.

En una noticia previa, mencionamos cómo en la Universidad de Oxford -cuando se usó un caso de abuso sexual en una clase de derecho- se permitió que los estudiantes puedan retirarse. Es decir, futuros abogados -en lugar de enfrentar un caso- aprendieron a eludir evidencias en lugar de conocer la totalidad del caso; siendo ellos quien debe defender al cliente, no ignorarlo.

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