“Tanto hombres como mujeres que han sido detenidos han proporcionado a la OACNUDH relatos de la violencia sexual vivida mientras estaban privados de libertad”. (Flickr)

La crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua desde hace más de 4 meses ha dejado en evidencia a Daniel Ortega. No solo por los centenares de muertos y millares de heridos que han sido registrados, sino que, además, cada vez salen a la luz más testimonios sobre las atroces torturas a las que están siendo sometidos los opositores.

“La situación de Nicaragua con los detenidos es atroz. No tiene otro término. Lo que estamos recibiendo son las denuncias de los familiares donde todo el que es detenido es sujeto, primero, a vejámenes, tortura”, aseveró a NTN24 la exdiputada nicaragüense Edipcia Dubón.

El Chipote, la cárcel con mayor denuncias de torturas

Las denuncias con los tratos más denigrantes provienen de aquellos detenidos que han sido trasladados a la cárcel de El Chipote, en Managua.

“La primera cosa que los recibe en la cárcel de El Chipote es que se desnuden, los hacen hacer sentadillas, después los trasladan a cárceles superchiquititas con poco oxígeno y luz”, narró la exdiputada.

Golpes con patadas, puños, garrotes y hasta alambres de púas, son algunos de los métodos de tortura que utiliza la Policía; sin embargo, testimonios recibidos por la Oficina del Alto Comisionado para las Naciones Unidas (OACNUDH) revelan torturas físicas peores.

“Tanto hombres como mujeres que han sido detenidos han proporcionado a la OACNUDH relatos de la violencia sexual vivida mientras estaban privados de libertad. Algunas mujeres fueron objeto de violencia sexual, incluyendo violación y señalaron que son comunes las amenazas de abuso sexual. Los detenidos varones también denunciaron casos de violaciones con rifles y otros objetos”, indica el informe.

Mientras están detenidos, la Policía también suele negarles agua y alimentos, y constantemente amenazan con asesinar a la familia y con adjudicar delitos como: posesión ilegal de armas, posesión de armas artesanales, de municiones, tráfico de influencia, terrorismo, exposición de personas al peligro, alteración al orden público, quemas de instituciones públicas y homicidios.

Luis Almagro condena torturas en Nicaragua

El pasado jueves 6 de septiembre, Marco Novoa, Nemesio Mejía y Josmar Briones, quienes fueron presos políticos de la dictadura Ortega, relataron ante el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA),  Luis Almagro, y otros miembros del organismo internacional, los tratos crueles de los que fueron víctimas mientras permanecieron encarcelados.

Las víctimas de los malos tratos tuvieron la oportunidad de narrar los daños que les causaron tanto física como psicologicamente desde que fueron secuestrados por las fuerzas de choque del régimen hasta que fueron puestos en libertad.

Las declaraciones de los opositores le permitieron a Almagro conocer un poco más sobre las terribles prácticas que el régimen dictatorial está llevando a cabo.

“Hacemos nuestras y condenamos las denuncias” por violaciones, asesinatos, tortura y negación de atención médica por parte de Ortega, escribió más tarde el secretario general de la OEA.

El conocimiento internacional de las terribles violaciones a los derechos humanos que ocurren en Nicaragua servirá para entender la urgencia del caso del país centroamericano, lo que podría significar mayor presión internacional en contra de la dictadura de Ortega.

“Quitar los ojos de Nicaragua es aceptar un genocidio”

En una entrevista para el PanAm Post, el periodista y activista Sergio Boffelli recordó la importancia de estar al tanto de lo que ocurre en Nicaragua.

Boffelli explicó que el desinterés daría carta blanca a Ortega para hacer y deshacer a su antojo a sabiendas que no habrá represalias, lo que terminaría de condenar al pueblo nicaragüense.

“Si la comunidad internacional quita sus ojos de Nicaragua, si los medios internacionales quitan sus ojos de Nicaragua, Ortega va a exterminar a todo lo que él considere oposición y entonces dejarían desprotegidos a los nicaragüenses”, dijo.



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