Los magistrados celebraron la primera audiencia del juicio contra el dictador Nicolás Maduro. Se trata de una acto de trascendental importancia. (Twitter)

Un acto de trascendental importancia, pese a que muchos no lo quieran ver: este dos de agosto el legítimo Tribunal Supremo de Justicia en el exilio inició en Colombia el juicio contra el dictador Nicolás Maduro.

En la audiencia, celebrada en la sede del Congreso colombiano, habló la legítima fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, quien ha sido la principal impulsora de este proceso inquisitivo. Ratificó sus muy bien respaldadas acusaciones: el dictador está estrechamente vinculado a la polémica constructora brasileña, Odebrecht.

“En nombre del Estado venezolano, acuso a Nicolás Maduro. Y Nicolás Maduro es presidente de facto de Venezuela. Y lo acuso por estar incurso en la comisión de delitos de corrupción propia y legitimación de capitales. Estos delitos están previstos en el artículo 64 de la Ley contra la Corrupción y en el artículo 35 de la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo”, dijo Luisa Ortega Díaz.

La fiscal aseguró que los delitos de Maduro han perjudicado “al Estado venezolano”. Habló sobre la relevancia del juicio y la importancia histórica que asumen los magistrados.

“Los que hoy no comen en Venezuela, los que no tienen medicamentos, la falta de insumos en los hospitales, la migración forzada y el sufrimiento de la gente; son consecuencias de la corrupción cuyo responsable es Nicolás Maduro. Él es el responsable del dolor, el sufrimiento y la muerte de nuestra población”, dijo.

También se refirió al origen del juicio: el papel de la constructora brasileña en Venezuela y en la región. “Maduro pagó a Odebrecht por un trabajo que no había hecho. Por obras inconclusas”, agregó. Luego, enumeró algunas faltas.

“Maduro benefició a Odebrecht, por ejemplo, pagándole el 11 de mayo de 2013 más de USD $1.800 millones, y más de 76 millones de euros, por dos obras: ampliación del metro de Caracas y el metro de Los Teques”, denunció. Hoy, escombros.

La antigua cabecilla del régimen chavista, que se apartó definitivamente a mediados del año pasado, aseguró que Venezuela colapsó. Todo, gracias a la corrupción de Maduro. Actos canallas que han “pisoteado la dignidad de los venezolanos”.

Ya, finalmente, inició el proceso del juicio contra Nicolás Maduro. Aunque quizá jamás sea acatado en Venezuela, podría tener importantes implicaciones internacionales.

Según dijo la abogada y magistrada emérita del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, Blanca Rosa Mármol, “una vez que termine la audiencia, que comenzó hoy y pudiera prolongarse por más audiencias, dependiendo de la complejidad de la situación, esa sentencia tuviera una validez absoluta porque emana de un Tribunal legítimo y debe ser una decisión respetada y reconocida por los demás países”.

“Que se ejecute en Venezuela compete a la Asamblea Nacional; pero, una vez se termine la audiencia, ahora deberá tener consecuencias en el ámbito internacional (…) Interpol podría proceder contra Maduro porque es una imputación lo suficentemente grave, ya formalizada por la fiscal general ante el TSJ legítimo. Y eso incluye delito transnacionales previstos en la Convención de Palermo”, agregó Mármol.

De acuerdo con la magistrada emérita, de emitirse una orden de captura de Interpol contra el dictador, esta podría ser acatada en el exterior. “En Venezuela por supuesto que no, pero de salir el presidente, esa orden podría ser ejecutada porque emanaría del Tribunal Supremo legítimo”, dijo.

Un día histórico

El diplomático, exgobernador y expresidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Diego Arria, reaccionó al inicio del juicio contra el dictador Nicolás Maduro. Según dijo en una publicación en sus redes sociales, se trata de “un día histórico”.

“El Tribunal Supremo de Justicia legítimo celebró su primera audiencia pública luego de la acusación de la fiscal. El objetivo es juzgar a Maduro por corrupto y lavador de dinero. Que esto sea celebrado en el Senado de la República de Colombia tiene gran importancia”, dijo Arria.

“Este juicio a Maduro tiene una importancia extraordinaria. El mundo no solo ve la acusación por los casos de corrupción y enriquecimiento personal, sino que comienza a ver lo que será un proceso de mayores denuncias contra la satrapía en la que se ha convertido la tiranía”, agregó el diplomático.

Luego, pidió a los venezolanos: “Pongan atención. Es importante que respaldemos a estos hombres y mujeres venezolanos, que han asumido con dignidad y valentía este cargo. Son un ejemplo de actos que pueden dirigirnos al rescate de nuestra libertad. Démosle esperanza y apoyo”.

La legitimidad de los magistrados

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, fue una de las voces más relevantes que reaccionó al juicio contra Nicolás Maduro y a las declaraciones de la fiscal general Luisa Ortega Díaz.

Y, para aquellos que tratan de marginar la relevancia y legitimidad de los magistrados en el exilio, las palabras del exmagistrado y catedrático, Román Duque Corredor, son pertinentes.

“Magistrados pusieron cargos a la orden de la Asamblea Nacional Constituyente, renunciaron al cargo, por lo que los 13 magistrados elegidos por la Asamblea Nacional democrática convocaron a los suplentes, designados por esa Asamblea, y ahora el TSJ en el exilio tiene los 32 magistrados”, dijo hace unos días en su cuenta de Twitter.

“Para un poder en el exilio, se exige: 1) haber sido elegido legítimamente en su país, 2) no poder ejercer sus funciones por un hecho de fuerza, 3) haber salido por persecución y 4) voluntad de regreso para funcionar. ¿Qué le falta al TSJ exiliado?”, escribió Duque.



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