Para muchos de nosotros los millenials, conceptos como “Comunismo”, “Guerra Fría”, “Guerra Popular Prolongada” y otros tantos, son ajenos, casi sacados de libros de ficción o antiquísima historia, pero la verdad, hoy más que nunca estos términos deben estar en nuestra mente y nuestra visión de país, y entender que muy hábilmente algunos demagogos esconden significados detrás de otras palabras.

Es precisamente que al sentirse ajenos a estos conceptos y toda la carga histórica y filosófica que estos conllevan, muchos ignoran y se burlan de las llamadas de alertas de políticos, estadistas y analistas internacionales.

Pero empecemos por el comienzo:

Colombia en el Sistema Bipolar

Después de la Segunda Guerra Mundial, el mundo se dividió en dos (bloque occidental y bloque oriental), en el cual los ganadores se repartieron el mundo y empezaron a ejercer su influencia a lo largo y ancho del planeta con el único objetivo de tener dominio mundial. Estos dos bloques estaban liderados por Estados Unidos y la Unión Soviética, en un periodo de la historia llamado Mundo Bipolar o Sistema Bipolar.

La constante tensión entre las dos superpotencias mantenía al mundo en vilo debido a que en varias ocasiones se especuló con un ataque nuclear directo, cosa que nunca ocurrió, pero lo que sí pasó fue que entre ambas naciones hubo enfrentamientos indirectos en territorios ajenos, de los cuales los más significativos fueron la Guerra Civil Griea, la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam, la Primera Guerra de Afganistán, la Guerra Civil del Líbano, la Guerra de Ángola, la Guerra Indo-Pakistaní y la Guerra del Golfo Pérsico.

Debido a que nunca hubo un enfrentamiento bélico directo entre Estados Unidos y la Unión Soviética, ese Sistema Bipolar recibió el nombre de Guerra Fría ¿Y qué buscaban ambos países en este enfrentamiento político, social, filosófico, cultural y armamentístico?  Ganar zonas de influencia de importancia geoestratégicas para imponer su visión del mundo ¿Cuál? Por parte de Estados Unidos el libre mercado y la democracia, mientras por el lado de la Unión Soviética, se buscaba imponer el comunismo.

Es importante aclarar que en este conflicto no solo se enfrentaban Estados Unidos y la Unión Soviética, sino que estos eran sus máximos exponentes y principales actores en el tablero geopolítico. Del lado de los Estados Unidos estaban los países de Europa Occidental y Japón, y del lado de la nación soviética se encontraban China, Corea del Norte, Irán, y los países del frente oriental de la Cortina de Hierro.

Muchos millenials se estarán preguntando mientras leen estas líneas ¿Y qué diablos tiene que ver esto con Latinoamérica y Colombia? Bueno, resulta que durante esta etapa de la historia, la Unión Soviética obtuvo un logro importante desde el plano geopolítico y cultural, que fue el asenso de los comunistas en Cuba encabezados por Fidel Castro y Ernesto Guevara en 1959 durante la Revolución Cubana.

¿Qué implicó esta victoria para los soviéticos? En términos muy parroquiales, respirarle en la nuca a Estados Unidos y tener influencia sobre el Cono Sur de América. Pero el mayor impacto fue cultural y Fidel Castro al lado de los soviéticos supieron aprovechar el impacto para vender la idea errónea de que habían vencido al capitalismo salvaje de los Estados Unidos.

De ahí que la imagen de Fidel Castro y Ernesto Guevara sean tan emblemáticas, y sean mostradas como iconos de una supuesta derrota a los Estados Unidos. Pero ni derrotaron a la superpotencia ni establecieron un modelo de desarrollo que le generara a su gente riqueza y bienestar.

 

Aprovechando el cuarto de hora de Cuba en este escenario, la Unión Soviética financia excursiones cubanas en Latinoamérica con el fin de establecer partidos políticos comunistas y además, guerrillas “que lucharan contra el régimen burgués-capitalista-patriarcal-violento-democrático”. Así que por medio de Cuba, la Unión Soviética empieza a permear la política y cultura de los países de Latinoamérica.

En Colombia, vemos que a raíz del triunfo de Fidel Castro en Cuba, nacen movimientos guerrilleros comunistas como las FARC (1964), el ELN (1964), EPL (1967) y el M19 (1970). Obviamente estos grupos terroristas no nacieron espontáneamente, sino que cada uno obedece a razones y coyunturas diferentes, pero el financiamiento cultural, armamentístico y monetario era triángulado por medio de Cuba. Entrar en detalle de cómo, por qué y cuál es (o era) el plan estratégico de cada uno de estos grupos terroristas es materia de otro artículo, no obstante es importante agregar que gran parte de la difusión de la ideología comunista que profesan se da por medio de la inmersión en la educación, de ahí que algunos puntos claves de estas guerrillas sean las universidades y la adherencia a parte del profesorado.

Pero Colombia no ha sido el único objetivo de los comunistas, pues vemos casos como Nicaragua con las guerrillas sandinistas (hoy en el poder), los tupamaros en Uruguay (el expresidente Mujica perteneció a esta guerrilla), los Montoneros en Argentina, Sendero Luminoso en Perú, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FLAN) en Venezuela que después se transformaría en el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MRB 200) que encabezaría el fallecido presidente Hugo Chávez, el Comando de Liberación Nacional (COLINA) en Brasil al que perteneció la expresidenta Dilma Russeff, y así sucesivamente por el resto del continente.

Todas estas guerrillas, por intermediación de Cuba tenían una estrategia militar llamada Guerra Popular Prolongada (táctica ideada en China por Mao Tsé-Tung), el cual el mismo Ernesto ‘Che‘ Guevara vino a implementar en Suramérica, incluido Colombia (estrategia que el mismo Guevara le habría compartido a Manuel Cepeda Vargas, dirigente del Partido Comunista Colombiano y padre del Congresista Iván Cepeda, en Cuba donde vivió por un año en 1966), y que tenía como principio “conservar las fuerzas propias y acabar con las del enemigo”, el cual apunta a la toma del poder a través del cerco a las ciudades desde el campo y no la insurrección de las ciudades durante las primeras etapas (misma estrategia usada por las FARC).

Estos grupos terroristas financiados por la Unión Soviética por medio de Cuba tenían y tienen un fin. La toma del poder para instaurar regímenes comunistas antiamericanos. No obstante sufren un revés en el año de 1989, cuando cae el Muro de Berlín y se presume el fin del Comunismo en el mundo ¿Pero realmente acabó? Lo que pasó realmente es que a raíz de la Perestroika, el entonces mandatario ruso Mijaíl Gorbachov empezó a reestructurar el sistema socialista para poder conservarlo, y en el proceso se disolvió la Unión Soviética, haciendo que el Bloque Oriental de la Cortina de Hierro entrara en el Sistema Capitalista, al menos parcialmente ¿Pero cesaron las intensiones rusas de tomarse el poder y ejercer su influencia en el mundo?

Colombia en el Sistema Unipolar y la creación del Foro de Sao Paulo

Con Rusia fuera del escenario, se conformó el sistema Unipolar, que va desde 1989 hasta  el 2001, Estados Unidos empieza a consolidarse en el poder mundial, ejerciendo su influencia en todos los hemisferios y promulgando el Consens de Washington o liberación de la economía, el cual contiene 10 puntos:

1. Disciplina en la política fiscal, enfocándose en evitar grandes déficits fiscales en relación con el Producto Interno Bruto;

2. Redirección del gasto público en subsidios (especialmente de subsidios indiscriminados) hacia una mayor inversión en los puntos claves para el desarrollo, servicios favorables para los pobres como la educación primaria, la atención primaria de salud e infraestructura;

3. Reforma tributaria, ampliando la base tributaria y la adopción de tipos impositivos marginales moderados;

4. Tasas de interés que sean determinadas por el mercado y positivas (pero moderadas) en términos reales;

5. Tipos de cambio competitivos;

6. Liberalización del comercio: liberación de las importaciones, con un particular énfasis en la eliminación de las restricciones cuantitativas (licencias, etc.); cualquier protección comercial deberá tener aranceles bajos y relativamente uniformes;

7. Liberalización de las barreras a la inversión extranjera directa;

8. Privatización de las empresas estatales;

9. Desregulación: abolición de regulaciones que impidan acceso al mercado o restrinjan la competencia, excepto las que estén justificadas por razones de seguridad, protección del medio ambiente y al consumidor y una supervisión prudencial de entidades financieras;

10. Seguridad jurídica para los Derechos de Propiedad.

Mientras Estados Unidos avanzaba con esta agenda, Cuba, los grupos terroristas de extrema izquierda latinoamericanos y los partidos comunistas se enfrentaron a un gran dilema ¿Cuál iba a ser su nueva plataforma política y financiera para seguir con sus supuestas revoluciones?

A raíz de esta crisis, en 1990 Fidel Castro y Luiz Inácio Da Silva fundan en Brasil el Foro de Sao Paulo, el cual es una organización supranacional inicialmente presidida por Cuba, que le dio una nueva plataforma operativa a estos grupos radicales comunistas, y viendo el panorama mundial entendieron que la lucha armada por el poder no era una opción dada la supremacía hegemónica de Estados Unidos. ¿Entonces qué y cómo iban a lograr el dominio que deseaban? La respuesta era jugar a la democracia.

 

Es necesario decir que en el caso colombiano, tanto las FARC como el ELN son miembros de este Foro, además de partidos y movimientos como el Polo Democrático, Presentes por el Socialismo, el Partido Comunista Colombiano, Marcha Patriótica, el Movimiento Progresista, el Partido Alianza Verde y la Unión Patriótica.

No obstante la “caída del comunismo”, el Foro de Sao Paulo estableció su base ideológica como comunista, solo que ahora cambiaba de nombra a Socialismo del Siglo XXI, y encontraron que el financiamiento que necesitaban lo podrían obtener de los recursos de los mismos Estados. Además encontraron en su “nuevo enemigo” las políticas neoliberales de Estados Unidos establecidas en el Consenso de Washington y al propio país del norte de América, así como a los países que adoptaran estas medidas (recordarán a Hugo Chávez diciéndole al presidente Álvaro Uribe “cachorro del imperio”).

Después de la creación de esta organización, el primer país en caer bajo las garras del comunismo disfrazado fue Venezuela, cuando en 1998 Hugo Rafael Chávez alcanza la presidencia de ese país y por medio de los llamados petro-dólares empieza a intervenir en la política de los países latinos para que otros líderes del Foro de Sao Paulo llegaran al poder. (De hecho por ser Hugo Chávez y Fidel Castro las figuras más importantes de esta organización es que en Colombia se le ha acuñado el término de Castro-Chavismo al llamado Socialismo del Siglo XXI). Recomiendo leer este artículo para ahondar sobre el tema: “Ese tal castro-chavismo sí existe”.

Pero mientras en Latinoamérica muchas guerrillas terroristas enfrentaron “procesos de paz” o la derrota militar gracias al apoyo de Estados Unidos, en Colombia esto no fue así, debido a que estos grupos insurgentes encontraron desde los años 80 una nueva fuente de financiación, que además modificó su modus operandi. El narcotráfico. Es así que surge en narcoterrorismo en el país, encabezado por el Cartel de Medellín (que no era una organización política) y por el que después se convertiría en el Cartel de la Cocaína más grande del país y uno de los más importantes del mundo: las FARC.

Mientras esto pasaba en Latinoamérica, en Europa, Francia y Alemania concretan un acercamiento que culminó con la creación de la Unión Europea, lo que ponía al viejo continente nuevamente en un escenario privilegiado en la torta geopolítica, lo que empezó a dar cabida al Mulitilateralismo o Sistema Multipolar, pero lo que realmente marca el inicio de esta era fue el atentado terrorista que sufrió los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.

Colombia en el Sistema Multipolar y el giro a la izquierda de América Latina

Tras los ataques que recibió Estados Unidos el 11 de septiembre, la política exterior de la superpotencia se concentró en el Medio Oriente, lo que en parte desangró sus finanzas, pues no esperaban que la intervención en Afganistán e Irak fuera tan compleja y demorada.

De esta forma, los ojos de Estados Unidos dejaron de posarse en América Latina, aunque el país con el que tenía más fuertes relaciones era y sigue siendo Colombia, ya que para ese país la lucha antidrogas era fundamental, por lo que entre ambas naciones se celebró el Plan Colombia, el cual consistió en una serie de ayudas militares y económicas para combatir el narcotráfico y especialmente a las FARC.

Esta ayuda extranjera surge en una coyuntura complicada en Colombia, pues las negociaciones del Caguán con esa guerrilla terrorista habían fracasado, y el número de combatientes que agrupaba esta organización criminal creció hasta llegar a niveles nunca antes vistos, ya que las FARC usaron esa negociación para rearmarse, incrementar su accionar delictivo y hacer lobby en la Unión Europea.

Mientras esto ocurría en Colombia, los comunistas se hacían con el poder por las vías democráticas en el resto de América Latina, gracias a la intervención de Venezuela y Cuba en la conformación de estructuras y plataformas políticas en el continente.

De esta forma, el Foro de Sao Paulo había logrado el dominio de Venezuela, Bolivia,  Brasil, Ecuador, Dominica, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay, Paraguay, Chile y Argentina. Este periodo, principalmente enmarcado en la primera década del 2000, fue conocido como el Giro a la Izquierda de América Latina.

 

Pero mientras eso ocurría en el continente, en Colombia la historia era precisamente la opuesta, pues gracias al Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se detuvo la avanzada terrorista de las FARC, quienes insistían en la toma del poder por las armas y en la Guerra Popular Prolongada.

Durante la época de la Seguridad Democrática, las FARC recibieron los más duros golpes, y lo que en realidad fue la defensa legal y legitima del Estado, es lo que la izquierda hoy llama o quiere hacer ver como una época de violencia, cuando en realidad los resultados nos muestran que hubo una recuperación de la Seguridad en Colombia.

Según el Centro Nacional de Memoria Histórica la escalada del conflicto interno tuvo un aumento en los primeros años de la década de los 90, alcanzando su ápice en el Gobierno de Andrés Pastrana, cuando las Farc y las AUC alcanzaron un gran poder militar en el país, sin embargo, desde el 2002 los índices de civiles y combatientes muertos, modalidades de violencia, evolución de los secuestros, víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto, civiles muertos en acciones bélicas, evolución de ataques a poblaciones, víctimas de minas antipersona, daño a bienes civiles, evolución de atentados terroristas, masacres con sevicia y masacres, bajan considerablemente, lo que indica que la política de Seguridad Democrática sí estaba funcionando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Basta con recordar los golpes contundentes contra las Farc como las operaciones en las que resultaron abatidos alias Raúl Reyes, alias el Negro Acacio, alias el Mono Jojoy, entre otros, que dan fe del resultado de las acciones que emprendieron las Fuerzas Armadas de Colombia.

Sin embargo, hay que recordar que la política de Seguridad Democrática no se basó únicamente en el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y su ofensiva contra el narcoterrorismo, sino que también incluyó una fuerte campaña de desmovilización, que logró que entre los periodos 2003-2012, 54.839 personas dejaran de pertenecer a grupos terroristas, entre ellos 15.852 miembros de las Farc, lo cual es muy superior al número de integrantes que posee actualmente (6.300 guerrilleros según la Procuraduría General de la Nación) (ver gráfica 12).

Según el Ministerio de Defensa, del total de operaciones durante el 2002-2010, 75.000 fueron contra las Farc, los cuales dejaron un número de 33.000 guerrilleros capturados, 15.852 desmovilizados y 12.800 abatidos. De estas cifras el 1,17% son operaciones cuestionadas y que terminaron en casos de los llamados falsos positivos (caso aberrante, pero que no muestra ninguna sistematización y mucho menos una política de Estado como muchos han pretendido señalar, de hecho se salvaron más de 45.000 vidas).

Es importante agregar que durante este periodo, las intenciones manifiestas de Hugo Chavez de intervenir en la política interna colombiana fueron más que evidentes, lo que conllevó a que se sufrieran varias crisis diplomáticas entre ambas naciones, y que saliera a la luz pública que este país albergaba terroristas de las FARC en su territorio, al igual que Ecuador (ambos países gobernados por el Foro de Sao Paulo).

Rusia y China

 

El en Sistema Multipolar lo que vemos es que Estados Unidos perdió la relevancia y hegemonía que tenía en los años 90, al tiempo que surgen nuevas economías emergentes que empezaron a marcar el ritmo de los mercados internacionales, entre ellas China, y su viejo enemigo, Rusia.

La realidad del mundo es que quien maneja los recursos, también maneja una parte del poder mundial, y estos dos países empezaron a tener cabida en varios escenarios geopolíticos e incidencia en muchos países, entre ellos los de América Latina, y especialmente aquellos que estaban ya bajo la influencia política, social y cultural del Foro de Sao Paulo.

En la primera década del nuevo milenio, especialmente China empezó a tener lazos comerciales y diplomáticos muy fuertes con gobiernos antiamericanos, como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil y Argentina, a tal punto que hoy algunos países están totalmente endeudados con el gigante asiático, lo que ha llevado a que haya empezado a dominar parte de la agenda política y económica de los países latinos. Por ejemplo Venezuela que hoy le debe 70.000 millones de dólares a China y, en parte, Maduro está pagando esa deuda cediendo los pozos petroleros.

Además, Rusia que estuvo agazapado por varios años, empezó a tener un pulso político con Estados Unidos, y esto se confirma en escenarios como el de Crimea (Ucrania), Libia y Siria, que nos hace recordar viejos escenarios de la Guerra Fría, y la verdad es que en varias ocasiones ha sido Rusia la que ha manejado la agenda y salido victoriosa de estos “enfrentamientos”.

Por si fuera poco, Gobiernos como los de Venezuela y Nicaragua, con los que Colombia tiene disputas territoriales, han estado recibiendo armamento Ruso, como lo ha advertido en numerosas ocasiones el Coronel John Marulanda, experto en Seguridad y Defensa Nacional y consultor internacional.

Específicamente, Marulanda ha advertido que Venezuela ha comprado tanques rusos y tiene el Ejército mejor armado de América Latina, y que Nicaragua ha sido dotada de Corbetas Misileras de última tecnología, y hay que señalar que el país sandinista tiene intereses sobre el mar de Colombia y sobre el Archipiélago de San Andrés y Providencia ¿Por qué estos países con altos índices de pobreza y caos político-social están invirtiendo tanto en armamento?

Y a este ya entramado y complejo escenario internacional y regional, hay que advertir que Irán (aliado de Rusia), ha tenido una gran incidencia en el gobierno venezolano, y se ha conocido recientemente que la organización terrorista Hezbolá ha estado operando en ese país con la total complacencia del entonces presidente Chavez y del hoy mandatario, Nicolás Maduro ¿Por qué Irán está interesado en suelo latino? La respuesta salta a la vista, pues ambas naciones comparten un sentimiento antiaméricano y además tienen intereses petroleros y nucleares.

Para ahondar sobre este tema, recomiendo leer: CONFUNDIDOS EN MEDIO DE LOBOS 

El proceso de claudicación del Estado colombiano

Al finalizar el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, las FARC estaban en un proceso de declive estructural, gracias a la política de seguridad democrática que rigió desde el 2002 hasta el 2010, el cual debía culminar con un proceso de rendición del grupo narcoterrorista. Pero su sucesor, y quien se hizo elegir con las banderas de Uribe, Juan Manuel Santos, tenía otros planes en mente.

En el 2012 anunció un proceso de negociación con la guerrilla terrorista, teniendo dentro de los países garantes a Venezuela y Chile (Foro de Sao Paulo), en territorio cubano. La pregunta es ¿Por qué a un grupo insurgente ad portas de ser derrotado por la vía militar y que tiene como bandera el comunismo, que es totalmente antidemocrático, se le tira un salvavidas a último momento? Además, desde la época, se les empezó a tratar como beligerantes, connotación política que implícitamente los pone en el lugar de víctimas del Estado ¿Por qué?

¿Y por qué Hugo Chávez en compañía de Rafael Correa y Daniel Ortega mostraron desde el comienzo un claro interés en el proceso de paz en Colombia?

Pero más allá de eso, ¿Por qué Juan Manuel Santos, quien fuera Ministro de Defensa de Uribe Vélez cambió en muy poco tiempo toda la filosofía que lo había llevado a ser presidente de Colombia, engañando a los millones de colombianos que votaron por él?

Desde el comienzo de las negociaciones, Álvaro Uribe hizo una serie de alertas sobre este proceso de fin del conflicto con las FARC, que en su momento el entonces Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón rechazó y posteriormente el mismo presidente Juan Manuel Santos, pero que al final resultaron ser ciertas, y lo que asombró a la opinión pública fue los señalamientos de Santos a Uribe, calificándolo como enemigo de la paz. ¿Pero era realmente paz lo que se negociaba?

Bajo la premisa de tener a una guerrilla terrorista al borde de la derrota militar ¿Por qué darle cabida en la política nacional con curules directas al Congreso de la República, y por qué crear una Jurisdicción Especial para la Paz que funcionara como proceso absolutorio de justicia para los terroristas y persecución para militares, políticos y empresarios que históricamente fueron los enemigos de las FARC? ¿Por qué crear una Comisión de la Verdad con integrantes, en su inmensa mayoría, con una clara tendencia ideológica de izquierda?

Pero las preguntas aún más graves y de importancia aún mayor, aunque sin tanta relevancia mediática, son: ¿Por qué a las FARC se le va a dar acceso a la inteligencia militar y estratégica del Estado, donde se maneja información sobre fronteras, cuando este grupo terrorista tiene lazos ideológicos, económicos e históricos con países que tienen intereses precisamente en nuestro territorio como Ecuador, Venezuela y Nicaragua, los cuales se han estado armando en los últimos años?

¿Y por qué en el acuerdo con las FARC se aprobó la creación de unos Comités de Alerta Temprana, que manejarán la seguridadde los territorios pero no tendrán vigilancia ni supervisión ni del Ministerio de Defensa ni de las Fuerzas Armadas de Colombia, lo que significa una pérdida de Estado en las regiones (fiel a la doctrina de la Guerra Popular Prolongada: cerco a las ciudades desde el campo)?

Si vemos toda esta información en retrospectiva, aquí no hubo un proceso de paz, aquí lo que se redactó fue proceso de claudicación del Estado ante una minoría terrorista y comunista que quiere hacerse con el poder en Colombia a como de lugar, con la gran preocupación de que cerca de la mitad de sus combatientes no se desmovilizaron y que nunca se supo quienes eran las milicias urbanas ni quienes conformaban la Farc-política.

Pero lo más delicado de todo esto es que mi generación, la generación de los Millenials vemos este proceso de claudicación del Estado como la panacea y nos comimos la propaganda estatal de que en Colombia se libraba una cruda guerra civil y que la única forma de acabarla era pactando con el enemigo, que no era enemigo sino víctima del Estado.

Los Millenials aún estábamos muy jóvenes para recordar los atentados terroristas de las FARC, los cadáveres bomba, los niños bomba, las pescas milagrosas, las tomas guerrilleras, los asesinatos a sangre fría, los secuestros y las extorsiones, pero tuvimos ocho años de un Gobierno que gracias a su política de Seguridad Democrática fue un muro de contención contra la avanzada terrorista y comunista, por lo que no nos tocó vivir esa época de violencia sistemática orquestada por los grupos insurgentes, pero a la que despectiva e incongruentemente llamamos los ocho años más violentos de la historia reciente.

Esta generación, mi generación, no tiene cultura política ni histórica, esta es una generación en la que un meme tiene más peso que años de historia. Mi generación tiene una memoria muy corta, además de tener un análisis geopolítico pobre y vacío, lo que nos lleva, en algunos casos, al ridículo de acampar por la paz (de unos acuerdos que no leyeron) en la Plaza de Bolívar.

“Confundidos en medio de lobos”

 

Entonces como diría el Coronel John Marulanda, estamos “confundidos y en medio de lobos”.

Es claro que Rusia, China e Irán buscan desestabilizar la región, y la forma más fácil de lograrlo ya sea buscando un conflicto con Colombia por medio de Venezuela y Nicaragua, o logrando que el país caiga en el dominio del Foro de Sao Paulo, y mientras esto pasa, el Gobierno de Estados Unidos aún no despierta de su letargo de pasado glorioso e ignora a Latinoamérica.

Y hoy, como nunca antes visto, la izquierda colombiana podría contar con el apoyo internacional y nacional más grande que hayan podido cosechar a lo largo de toda su historia delictiva, mientras la clase política tradicional sigue desangrando al país, haciendo que la ciudadanía decepcionada de sus gobernantes posen su mirada en los populistas comunistas que prometen ríos de leche y miel a cambio de la paulatina perdida de libertades individuales, hasta terminar sin darnos cuenta, en una moderna dictadura.

Tenemos que recuperar y cuidar la memoria histórica para que las nuevas generaciones de colombianos no crean que Timochenko, Alfonso Cano, Tirofijo y Raúl Reyes son héroes, así como muchos de mi generación creen que Fidel Castro y el Che Guevara lo eran.

Estamos confundidos, caminando a ciegas hacia el infierno mismo mientras alegamos que el demonio no existe.

WIXSITE

 

César Augusto Betancourt Restrepo

Profesional en Comunicación y Relaciones Corporativas

Master en Comunicación Política y Empresarial

@C88Caesar