El ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno español, Josep Borrell, dijo que su no apoyan una línea dura contra el régimen venezolano porque no quieren repetir lo que pasó con Cuba,. EFE/ Stephanie Lecocq

La eurodiputada española, Beatriz Becerra calificó este lunes como de “un entreguismo que traiciona la posición unificada europea”, el viraje de la posición del gobierno de su país respecto a la tiranía bolivariana. Destacó que no esperaba “jamás que España adoptara la ‘Diplomacia Bolivariana’ ni un pervertido ‘diálogo’ fracasado una y otra vez”, según se lee en su cuenta de Twitter.

El ministro de Exteriores de España, Josep Borrell, dijo en el marco de la reunión ministerial Unión Europea (UE) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que “no va a abanderar la línea dura de las sanciones cada vez que haya un problema en Latinoamérica”, en referencia a la situación de Venezuela.

“No querríamos repetir lo que pasó con Cuba, que abanderamos la línea dura y cuando llegó el deshielo lo lideró (el entonces presidente francés, François) Hollande”, dijo además Borrell en una rueda de prensa durante el evento en Bruselas.  El ex mandatario galo, visitó Cuba en mayo de 2015, siendo el primer líder occidental en hacerlo desde de los 80s, con el objetivo de impulsar contactos políticos y económicos entre Europa y la isla. Eran  tiempos en que la administración de Barack Obama buscaba restaurar las relaciones diplomáticas con La Habana.

A Becerra, lo que más le inquieta y decepciona de la postura de Borrell es la comparación de Venezuela con Cuba. “Me preocupa porque parece suponer que no hay solución, que el régimen (de Nicolás Maduro) se va a enquistar y que todo lo que podemos esperar es un largo proceso negociador”, dijo este martes en una serie de mensajes en su cuenta de Twitter.

“Y eso es lo que deberíamos tratar de evitar, porque Venezuela no tiene tiempo, el cepo de la dictadura casi se ha cerrado y la crisis humanitaria puede convertirse en una catástrofe para los venezolanos con consecuencias en toda la región”, destacó la eurodiputada en la red social.

Borrell además se reunió este lunes en lo que fue su primer encuentro con el canciller venezolano, Jorge Arreaza, y le manifestó “la profunda preocupación de la UE por la situación” y la voluntad de Madrid de “contribuir activamente a que se generen las condiciones para una salida democrática, pacífica y negociada”.

Borrel le reiteró a Arreaza que no defenderá una política dura de sanciones. “Nuestro papel es exigencia y diálogo”, dijo según reseña OkDiario.

Becerra tampoco está de acuerdo con esta postura de Borrell. “Las sanciones no se aplican para quedarnos a gusto, sino precisamente para forzar una negociación justa y una salida rápida. Si esto no se entiende, los venezolanos tienen un futuro cubano”, escribió en Twitter.

De hecho, el nuevo gobierno español, encabezado por Pedro Sánchez, ha mantenido el apoyo a las sanciones de la UE en contra dirigentes venezolanos, que recientemente añadió a un nuevo grupo de funcionarios del régimen de Maduro a su lista de sancionados.

Lo cierto es que la postura de Borrell, quien fue nombrado jefe de la diplomacia española el mes pasado,  debilita la acción de la comunidad internacional ante la dictadura de Maduro, y promueve el dialogo inútil y manipulado que ha fracasado una y otra vez, de manos de su compatriota José Luis Rodríguez Zapatero.

Inmediatamente tras la reunión entre Borrell y Arreaza, este último se ufanó del encuentro y hasta un comunicado oficial fue emitido para reseñarlo.

En comunicado se destaca: “se discutió ampliamente el desarrollo de los acontecimientos políticos en ambos países y la consolidación de los procesos democráticos”.

La pregunta es si Borrell entiende que en Venezuela actualmente no se está consolidando una democracia, sino todo lo contrario.



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