El presidente de Italia, Sergio Mattarella, agradeció al presidente Temer la decisión de firmar el decreto de extradición. (Youtube)

Brasilia, 17 dic (EFE).- El futuro ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, consideró hoy “acertada” la decisión del actual presidente, Michel Temer, de extraditar al exmilitante italiano de izquierdas Cesare Battisti, condenado a cadena perpetua por cuatro asesinatos en su país y declarado prófugo de la Justicia brasileña.

Temer, quien será sucedido por Jair Bolsonaro el próximo 1 de enero, firmó la semana pasada la extradición de Battisti después de que Luis Fux, uno de los once jueces del Tribunal Supremo de Brasil (STF), determinara su detención con fines de extradición

Con su decisión, el presidente brasileño, en el cargo desde 2016, revocó la medida decretada por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva el último día de su segundo mandato, el 31 de diciembre de 2010, de negar la extradición del italiano a pesar del parecer contrario del Tribunal Supremo de Brasil.

Moro, quien condenó a Lula por corrupción en el marco de la Operación Lava Jato, consideró que la autorización para permanecer en Brasil ofrecida al antiguo miembro de la banda Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, tuvo una “motivación político partidaria”.

“No se puede tratar la cooperación jurídica internacional por criterios políticos partidarios, la decisión (de Temer) es acertada. Lamentablemente esa persona se encuentra prófuga”, agregó el futuro ministro durante una declaración realizada a la prensa en Brasilia.

El célebre magistrado afirmó que el Poder Judicial de Italia “es fuerte” e “independiente” y subrayó que la función de Brasil no es evaluar el mérito de la condena contra Battisti, hallado culpable del asesinato de dos policías, un joyero y un carnicero entre 1977 y 1979, los cuales él niega.

La Policía Federal, encargada de su captura, busca “por todo Brasil” al exactivista italiano y este fin de semana distribuyó 20 retratos robot con sus posibles apariencias para facilitar su captura.

Tras décadas viviendo en Francia y México, Battisti se instaló en 2004 en Brasil, donde permaneció ocultó hasta su detención en 2007.

El Tribunal Supremo autorizó su extradición en 2009 en un fallo no vinculante que dejó la decisión en manos del entonces jefe de Estado, Lula da Silva, quien la paralizó el último día de su mandato, lo que generó una cierta tensión diplomática entre ambos países.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, agradeció al presidente Temer la decisión de firmar el decreto de extradición, un gesto que consideró un “testimonio significativo de la amistad antigua y sólida” entre ambos países.

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