A Mujica le “salió el tiro por la culata”; pues el gobierno que llevó a los venezolanos a depender de las importaciones fue el mismo Hugo Chávez (su amigo), quien con una serie de controles impidió la producción nacional y que se fomentaran las exportaciones. (Big Bang News)

El ex presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, quien se convirtió en cómplice de la destrucción de Venezuela, aseguró que la crisis en el país suramericano “no es culpa de Maduro”; por el contrario, responsabilizó a la riqueza petrolera.

Para Mujica, la crisis humanitaria que enfrenta Venezuela surgió a raíz de un “modelo económico basado únicamente en la explotación del petróleo”; sin embargo ignoró que se trata de un “modelo” que se ha mantenido y profundizado por 19 años de socialismo donde de la mano de Hugo Chávez y Maduro se llevó a la ruina a la estatal Pdvsa, la empresa más importante del país.

El ex mandatario uruguayo argumentó que “el ingreso masivo de las divisas, con altos precios internacionales del crudo, hizo que los venezolanos se acostumbren a vivir de cosas importadas”.

Pero con estas declaraciones a Mujica le “salió el tiro por la culata”, pues el gobierno que llevó a los venezolanos a depender de las importaciones fue el mismo Hugo Chávez (su amigo), quien con una serie de controles impidió la producción nacional y que se fomentaran las exportaciones.

“En el campo venezolano no hay nadie, no hay una cabeza de ganado, no hay nada”, resaltó. Por ello, “cuando se produce la crisis del precio del petróleo, Venezuela queda descalza porque no tiene producción interna de comida y eso no se arregla por arte de magia”, dijo Mujica.

En sus declaraciones, el uruguayo omitió todas las acciones de corrupción que avaló durante su presidencia y la de Hugo Chávez, donde se conoció desde la asignación de fondos públicos de manera irregular, hasta un desfalco millonario en importación de leche.

Hay que recordar que en 2017, diputados de la oposición uruguaya presentaron una denuncia penal para que la justicia civil de Uruguay investigue los negocios que realizó el Gobierno de José Mujica con Venezuela entre 2010 y 2015 .

Los denunciantes consideraron que Mujica asignó fondos públicos de manera arbitraria a empresas sin viabilidad que a la fecha no han sido devueltos.

De acuerdo con los diputados, se prestaron 43 millones de dólares a cinco empresas autogestionadas por sus trabajadores, a pesar de que los informes técnicos eran negativos por falta de consistencia de los proyectos. Algunas de esas empresas eran cercanas al Movimiento de Participación Popular (MPP), la fuerza mayoritaria del Frente Amplio liderada por el expresidente Mujica.

A esto se suma el desfalco millonario en importación de leche en Venezuela. Las investigaciones revelaron que el país suramericano importó leche en polvo de Uruguay a US$ 3.740 la tonelada (Conaprole), mientras que el precio promedio del mercado internacional era alrededor de los US$ 1.500″. Se habría tratado de una compra con sobreprecios entre el Gobierno de Mujica y el chavismo.

Y es que así como Nicaragua, Bolivia y otros países de la región se han convertido en cómplices de la dictadura chavista, el actual Gobierno de Uruguay, Mujica y su partido comunista, han ayudado a mantener a Maduro en el poder, mientras critican a quienes verdaderamente luchan por la democracia en Venezuela.

Este lunes 17 de septiembre se conoció que el Partido Comunista de Uruguay rechazó la postura que ha mantenido Luis Almagro sobre Venezuela, y le reclamará al Frente Amplio que lo expulse de sus filas.

El partido comunista asevera que Almagro, secretario general de la OEA, está “promoviendo la guerra y la agresión” al no descartar una intervención militar para derrocar a Maduro en Venezuela.

El Gobierno de Uruguay ya se ha mostrado indiferente ante lo que sucede en el país gobernado por Nicolás Maduro, absteniéndose de votar en contra del chavismo en organismos internacionales.

La uruguaya Hana Fischer, columnista del PanAm Post e investigadora, ha calificado como “vergonzosa” la actitud de Uruguay en relación con Venezuela.

Mientras que José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la organización Human Rights Watch (HRW) para América, ha criticado también con dureza la postura del gobierno uruguayo.

“Es decepcionante que Uruguay, un país que ha sido históricamente un aliado en la protección y promoción de los derechos humanos en la ONU, aún no se haya adherido a esta iniciativa”.



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