“No hay lucha más digna que luchar por nuestros hijos”, indica el árbol que tiene en sus hojas a cada hijo desvinculado de su familia.  (PanAm Post)

Frente al Palacio de Justicia, padres, madres, tíos, abuelos, hermanos y primos de niños separados de sus familias por medio de la ley, AAFANI, la Agrupación Argentina de Familias por los Niños se plantó para pedir “no más hijos rehenes”.

Pero su lucha no se limita únicamente a un país. Es tan difundido el problema que la Organización Mundial de la Salud incluyó este año la “Alienación Parental” en la nueva Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Es decir, los estragos físicos, mentales y emocionales que sufren los menores cuando son separados forzosamente de alguno de sus progenitores por acción legal del otro.

A raíz de esta separación forzosa surge el término “huérfanos de padres vivos”. Pues los niños no tienen contacto alguno con sus padres. Se estima que en España, por ejemplo, 50,000 menores caen en esa categoría.

Aunque no existen cifras exactas, las organizaciones de padres desvinculados sostienen que en Argentina hay alrededor de 1 millón de niños separados legalmente de uno de sus padres al tener el otro la custodia total.

“Papá no va a rendirse jamás” declaró Nicolás Casal el día del niño, 19 de agosto, cuando cumplió 785 días sin ver a su hijo Simón. (AAFANI)

“Como la obstrucción de estos vínculos en la mayoría de los casos se encuentra judicializada, nos pareció adecuado que la reunión fuera frente al Edificio donde se encuentra el Tribunal Supremo de la Nación Argentina”, explicó para PanAm Post Nicolas Casal, abogado y padre impedido de ver a su hijo por una denuncia falsa.

Por ello, la organización de la que es parte creó un pañuelo propio, a modo de bandera de su causa, como es usual ahora en Argentina para representar una lucha social. El domingo 2 de septiembre, AAFANI estrenó el pañuelo color verde fluorescente con el logo de #Nomashijosrehenes.

“No más hijos rehenes” es la frase con la que las familias impedidas piden que la justicia no castigue a los niños por la separación de los padres. (PanAm Post)

“La idea es que sea un símbolo a nivel nacional y nos identifique a todos los Papás, Mamás, Abuelos y Abuelas, y demás familiares que sufrimos el drama de no poder ver crecer a nuestros hijos y nietos”, indica Casal.

“Necesitamos que la sociedad y el Estado visualicen esta problemática en la que los mayores perjudicados son los niños”, agrega.

“Sobre lo que se viene, es la presentación de un petitorio-denuncia al Ministerio de Justicia de la Nación donde solicitamos una modificación en este sistema judicial que termina siendo un laberinto donde ingresamos los familiares y nuestros niños se encuentran del otro lado, en la salida, pero la particularidad que tiene este laberinto es que va modificando su diagrama, y eso hace que recuperar a nuestros niños sea en la práctica casi imposible”, resalta.

“Y justamente lo que pedimos es un cambio que tiene que venir desde arriba, ya que los progenitores obstructores encuentran en las leyes argentinas numerosas estrategias para que este laberinto no tenga salida. Como no podemos pedir ni esperar de los progenitores obstructores que cambien su accionar que en ocasiones es delictivo, y faciliten la adecuada comunicación entre los niños y sus padres o madres a quienes han decido borrar de la vida de sus hijos, además de la vía judicial que cada familiar se encuentra tramitando, es necesario un cambio en el sistema, en el procedimiento legal y en algunas leyes que son utilizadas de forma absolutamente abusiva por parte de quienes actualmente tienen a nuestros hijos a su cuidado”, concluye.

Con el fin de visibilizar la problemática y que otras familias puedan acercarse y encontrar contención con personas que sufren casos similares, AAFANI realiza actos públicos. Antes del encuentro frente al Palacio de Justicia, el 19 de agosto, día del niño, integrantes de AAFANI se vistieron como súper héroes y personajes de películas infantiles para abordar la problemática de manera más alegre e integradora.

Así, desde la ciudad civil, se forjan lazos para fortalecer a la familia ante un sistema judicial y legal que permite que el Estado las separe.

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