“No pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional que los establecidos en la Constitución” (Flickr)

La coalición opositora de Nicaragua, Alianza Cívica, aprovechó la fecha conmemorativa nacional del 2 de septiembre, “Día del Ejército de Nicaragua“, para pedirle a los militares que se apeguen al rol establecido en la Constitución Política del país y apoyen una salida pacífica a la crisis que ya lleva más de cuatro meses.

Hasta ahora, el Ejército de Nicaragua ha optado por mantenerse al margen de la crisis; sin embargo, en la carta abierta, se recuerda que el Ejército es una institución armada para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial, “apartidista, apolítica, obediente y no deliberante”.

Las Fuerzas Armadas del país centroamericano han asegurado que mantienen el control tanto de su personal como de sus armas, y resaltan que no han tomado parte en actos de violencia; pero en ocasiones anteriores la oposición ha señalado que el Ejército no debería permitir la existencia de los paramilitares.

“No pueden existir más cuerpos armados en el territorio nacional que los establecidos en la Constitución. El ejército es constitucionalmente el único cuerpo militar armado de la república”, recuerda la coalición.

La represión del régimen ya ha dejado casi 3.000 heridos, unas 590 personas desaparecidas y más de 400 fallecidos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH). El pueblo reclama “una salida pacífica a la crisis”, razón por la que la alianza conformada por empresarios, estudiantes, campesinos y otros sectores de la sociedad civil, exhortan a los militares a “escuchar el clamor del pueblo”.

En el comunicado de la agrupación opositora se resaltó a las Fuerzas Armadas que la “remoción del jefe del Ejército de Nicaragua procede cuando con sus actuaciones transgrede la apoliticidad o apartidismo del ejército”.

Según la carta, en las leyes del país solo aparecen como símbolos parios el Himno Nacional, la Bandera y el Escudo, en clara referencia a que no deberia ser utilizada por los militares la bandera roja y  y negra del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional, partido oficialista).

La Alianza también aseveró que cualquier acto contrario a la Constitución Política cometido por autoridad, funcionario o empleado público constituye un abuso de autoridad o de funciones e indicó que el espionaje político también está prohibido para los militares.

“Al iniciar el Mes de la Patria (septiembre) hacemos un llamado al Ejército de Nicaragua para que actúe en estricto apego a la Constitución y las Leyes y escuche el clamor del Pueblo, que reclama una salida pacífica a la crisis, para encauzar al país por la senda de la justicia y la democracia”, concluyó la carta.

Es importante señalar que, aunque anteriormente se ha aplaudido la decisión del Ejército de no formar parte de la represión del régimen, también se ha criticado el silencio que han mantenido durante esta crisis sangrienta.

El experto en defensa y seguridad nacional, Roberto Cajina, incluso ha asegurado que la decisión de no involucrarse es una forma de ser cómplice de todo lo que ocurre.

“Los costos del silencio van creciendo como los intereses de los usureros y a medida que el silencio se prolongue, la legitimidad del Ejército va ir cayendo, como cayó la legitimidad de la Policía”, agregó.



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