Ahora que el senador Roy Barreras dice que la Sociedad de Activos Especiales (SAE) es una “caja negra” y que su directora, directora María Virginia Torres de Cristancho, es una “zarina, es bueno recordar que el congresista nunca supo explicar por qué tenía en su vivienda 1.200 millones de pesos en efectivo.

Con su cara dura, se atrevió a decir que la SAE “no responde a nadie, no hay control político, administra miles de millones de pesos de los emporios de la mafia, sin resultados evidentes que estimulen la economía del país ni que reparen a las víctimas”.

Pero sería propicio que esa entidad, precisamente encargada de administrar los bienes que las autoridades han incautado a la mafia para extinción de dominio, o alguna otra instancia investigara y determinara el origen de algunas de sus propiedades a ver si pasa la prueba.

Y es que en su historial de corrupción sobresale como un iceberg el caso de robo en su apartamento de La Flora, en Cali, de donde alias ‘Pinocho’, un policía señalado de ser integrante de la banda criminal de los R-15, forzó su caja fuerte y sacó la alta suma de dinero.

A 7 años de aquel suceso, la excusa presentada por el senador es la misma: una supuesta componenda de ese delincuente, que formaba parte de su esquema de seguridad.

Y oficialmente no hubo información que lo exonerara de ese manejo irregular de dinero en efectivo, cuando lo normal es que esa plata estuviera guarda en sus propias cuentas bancarias.

¿Será por el manejo de tal cantidad de efectivo que Roy Barreras planteó en una oportunidad eliminarle 3 ceros a la moneda para supuestamente controlar en el lavado de activos?

Un caso que también levantó el polvo –en 2016– sobre los 1.200 millones de pesos en casa de Barreras fue la incautación de $ 614 millones y detención de Luis Javier Rojas, integrante de la Unidad de Trabajo Legislativo del representante a la Cámara del Partido de La U, Alexander García, en ese entonces.

Ahora pretende cuestionar el trabajo hecho con la recuperación, en 2007, de la Fundación Centro Colombiano de Estudios Profesionales (Cecep), supuestamente ligada a los narcos Daniel el Loco Barrera y Juan Carlos Ramírez Abadía, alias Chupeta; porque aparentemente no ofrece transparencia en el manejo de dinero.

¿Y qué pasó con los $ 1.200 millones en su casa? ¿Quizá nunca nadie lo sepa?