En un confuso episodio, ya se registró un muerto de 13 años en la provincia del Chaco. (Twitter)

Las imágenes recuerdan a diciembre de 2001 y la caída del Gobierno de Fernando de la Rúa. Aquellos saqueos en todo el país superaron en número y organización a las fuerzas de seguridad, días antes que el presidente radical debiera escaparse en un helicóptero de la terraza de la Casa Rosada, tras presentar su renuncia al Senado.

Argentina era un caos. Confiscación de depósitos, muertos en las calles y los comerciantes amotinados en sus negocios, armados con lo que tenían, para evitar que sus propios vecinos entraran rompiendo los vidrios para llevarse todo.

Por esos días la organización y coordinación de los saqueos era más artesanal. Con Internet, sin la penetración de la actualidad y sin redes sociales, los operativos eran más precarios. Hoy, el Gobierno de Mauricio Macri está convencido que el kirchnerismo está detrás de los recientes saqueos y que herramientas como la aplicación de WhatsApp cumplen un rol fundamental en las operaciones. Sin duda que la utilización de las nuevas tecnologías para esta clase de delitos complejos representan todo un desafío para la gestión de Cambiemos, en sus momentos más difíciles.

En las últimas horas, se registró un sugestivo robo de una base de datos en la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Se trata de una lista de contactos de personas de bajos ingresos que reciben subsidios y garrafas sociales por parte del Estado. Según las sospechas de los funcionarios de María Eugenia Vidal, estas listas podrían estar siendo utilizadas por los punteros políticos del kirchnerismo que se encontrarían detrás de los saqueos.

“Hay una situación de aprovechamiento de grupos marginales por parte de sectores políticos opositores al Gobierno y una red armada detrás que está muy aceitada”, resaltó Patricia Bullrich. La ministra de Seguridad de la Nación ya presentó dos denuncias judiciales con información de grupos de WhatsApp vinculados a los saqueos que tuvieron lugar la semana pasada.

Macri presta especial atención a esta problemática y dio ordenes precisas para que el tema sea abordado con extrema prioridad. La misma Mesa de Seguridad Nacional se encuentra al frente de las operaciones, donde trabaja en conjunto funcionarios de Seguridad, el Ministerio de Defensa, Justicia, la Agencia de Inteligencia Federal y la jefatura de Gabinete.



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