Nicolás Maduro se ha convertido un una especie de mofa, que ingenia medidas y obras, pero que tras empezar a desarrollarlas decide dejarlas en el olvido (Flickr)

El régimen de Nicolás Maduro se ha convertido un una especie de mofa. Propone medidas y obras, pero que despues de darles inicio las deja en el olvido, ocasionando pérdidas millonarias en dólares al erario público,  para pasar a la historia como un listado de promesas vacías.

Este martes 24 de julio, el dictador anunció que retomará cooperación militar con Rusia y China. Recientemente también anunció que Turkish Airlines establecerá una base de operaciones en Venezuela; sin embargo, son anuncios que como otros, seguramente, quedarán en “letra muerta”.

Desde la invención de una criptomoneda -el petro- y la eliminación de un billete que sigue en circulación, hasta la supuesta creación de una fábrica de armamento ruso y un estadio en las costas venezolanas, son parte de un “check list” de promesas que tras años y años están a la espera de verse cumplir.

El “inmortal” billete de cien, y el “billete sideral”

No hay mayor demostración de un régimen inexperto e incoherente, que la historia del billete de cien en Venezuela y su “inmortalidad”.

Desde finales de 2016, Maduro anunció que el billete de cien bolívares —para ese momento, el de mayor denominación — dejaría de circular y ser legal; sin embargo, la decisión presidencial se dilató hasta septiembre de 2017, cuando el régimen reculó y decidió mantenerlo vigente “por tiempo indefinido”. Dos años después, el papel moneda sigue en circulación a la espera de una “fantasmal” reconversión monetaria.

En noviembre de 2017 también Maduro se inventó un billete de 100MIL bolívares (Twitter)

Cabe destacar que los venezolanos se niegan a recibir este billete, porque ya no tiene ningún valor ante la galopante hiperinflación.

Pero el billete de 100 bolívares no es el único que se convirtió en el “hazmerreír” de una economía en picada, pues en noviembre de 2017 también Maduro se inventó un billete de 100.000 bolívares.

Lo particular de ese billete fue, que para intentar camuflar la histórica hiperinflación, decidió omitir los tres últimos ceros y dejar su valor plasmado como un billete de “100 MIL”. Se trató de la primera vez que un billete en Venezuela tiene un valor en números distinto al monto en letras.

La mentira de la reconversión monetaria

Pero no conforme con la creación y supuesta eliminación de billetes, Maduro anunció en marzo de 2018 que pondría en circulación un “nuevo cono monetario“, con el cual eliminaría supuestamente por completo los billetes anteriores.

Sin embargo, en mayo de este mismo año decidió postergar la entrada en vigencia de la reconversión monetaria con la posibilidad de que los nuevos y viejos billetes sean usados al mismo tiempo en la deprimida economía del país suramericano.

Cabe destacar que a estas alturas, cuatro meses después, el “bolívar soberano” no ha entrado en circulación. Así se maneja la economía en Venezuela, llena de anuncios fracasados por parte del chavismo, el cual ha instaurado “nuevos” conos monetarios que han quedado en el olvido, mientras que el país enfrenta una crítica escasez de dinero en efectivo.

La estafa del “Petro”

Otro invento de Nicolás Maduro fue la criptomoneda “Petro” que presuntamente creó para evadir las sanciones internacionales. El anuncio se dio a principios de 2018 y  seis meses después la moneda digital quedó en el olvido, pues ningún país del mundo está dispuesto a recibir un pago sin credibilidad ni respaldo.

Con la creación de la criptomoneda, que ameritó de un gran aparataje y una millonaria inversión del Estado, el régimen violó la Constitución venezolana  porque al estar respaldada con recursos del Estado, representó una emisión de deuda pública y ameritaba la aprobación de la Asamblea Nacional.

La creación de la criptomoneda venezolana también violó el artículo 3 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual prohíbe dar reservas petroleras en garantía.

Tras pocos meses de haber creado El Petro, ya nadie hace mención a una criptomoneda que nació muerta.

La fábrica de armas rusas

En novimebre de 2017 el régimen de Nicolás Maduro anunció que en 2018 instalaría la primera fábrica de fusiles rusos Kaláshnikov; esto a pesar de que el país suramericano enfrenta desde hace años una crisis económica sin precedentes.

En novimebre de 2017 Venezuela anunció la primera fábrica de fusiles (WCastroPSUV)

Se trató de un acuerdo firmado entre el gobierno de Venezuela y el de Rusia y que ameritaría una inversión millonaria en dólares.

Sin embargo, el anuncio parece que quedó en el papel, pues como era de esperarse, ya la fábrica no se instalaría en 2018, sino que supuestamente empezaría a funcionar en 2019.

Cabe destacar que se trata de una iniciativa del gobierno de Hugo Chávez, el cual inició la construcción, pero que en 2014 se paralizó porque se habían malversado alrededor de 14 millones de dólares del fondo destinado a la obra.

Fábrica de autobuses Yutong

Mientras los venezolanos enfrentan una grave escasez de transporte público, hay que recordar la fábrica de autobuses chinos que prometió el régimen de Nicolás Maduro y que también quedó en el olvido.

Fue en diciembre de 2015, cuando Nicolás Maduro se trasladó hasta el estado Yaracuy e inauguró un busto de Hugo Chávez en la “nueva planta ensambladora de los autobuses Yutong”. Tres años después la empresa de capital mixto, quedó en la historia.

La empresa de capital mixto, según palabras del propio Maduro, estaba “destinada para el desarrollo y la paz, es una asociación estratégica entre China y Venezuela, en plena guerra económica y del sabotaje de la burguesía (…) Tengo el honor de desvelar el busto del comandante Hugo Chávez en la fábrica de autobuses Yutong, que van a surcar los caminos de Venezuela. Es la construcción de la nueva economía”.

Aunque estaba destinada para el ensamblaje de al menos 300 autobuses de tres modelos distintos, a una razón de 25 unidades semanales, se ha quedado en el “sueño revolucionario”, ahora en Venezuela no hay autobuses tras la escasez de repuestos y la imparable inflación; los ciudadanos se transportan en camiones de ganado, y hasta trenes infantiles.

Estadio de béisbol, el gran elefante

Su piedra fundacional fue puesta en diciembre de 2012 por el gobierno de Hugo Chávez, seis años despúes el supuesto estadio de béisbol profesional de Los Tiburones de La Guaira sigue paralizado, abandonado y sin ningún avance evidente de construcción.

Se trató de un desfalco a la nación por 20 millones de dólares fueron aprobados por parte del Gobierno y fue prometido para el 2015; sin embargo aún no se ha culminado.

En 2013, Nicolás Maduro aprobó 350 millones de bolívares a los consorcios Brescon y Sarcar, las cuales no cumplían con la licitación ni los requisitos necesarios para poder contratar con el Estado. En 2016 el gobernador Jorge García Carneiro entregó un anticipo de 1.500 millones de bolívares a una nueva empresa; pero actualmente es un terreno completamente abandonado.



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