El senador Luis Fernando Velasco no se rinde en su lucha por sacar adelante la ya famosa Ley del Vigilante y que a todas luces busca beneficiar a algunas empresas que se rehúsan a que los guardias de seguridad se hagan exámenes psicofísicos cada año.

Tras el lamentable episodio vivido la semana pasada en el congreso, en el que humildes vigilantes fueron obligados por sus empleadores a ir a este para supuestamente apoyar el proyecto de ley del congresista, y el cual a todas luces no solo no favorece en lo absoluto a las personas que trabajan en este sector económico del país sino que perjudica a todos los colombianos, pues solo busca que personas armadas puedan durar años sin hacerse un examen físico y metal. Un riesgo latente permanente.
Una vez más el poder económico de unos cuantos, siempre comprando los bolsillos y las conciencias de nuestros legisladores busca llevarse por delante los derechos y la tranquilidad de millones de colombianos.

Enmúltiples oportunidades los medios han informado sobre suicidios, tragedias familiares y demás hechos lamentables llevados a cabo por vigilantes armados en estado de depresión o desespero, por esto es inadmisible que el senador Velasco, defendiendo los intereses de unos cuantos poderosos esté dispuesto a lo que sea por sacar semejante exabrupto adelante.