El actual proceso de paz con la guerrilla del Ejercito de Liberación Nacional se convirtió en un tire y afloje. (PanAm Post)

El actual proceso de paz con la guerrilla del Ejercito de Liberación Nacional se convirtió en un tire y afloje. El presidente Iván Duque aseguró desde su campaña a la presidencia que no habrá negociación de paz hasta que no liberen la totalidad de secuestrados. 

Mientras tanto, el ELN asegura que no ha podido liberar parte de los secuestrados por las continuas operaciones militares en la zona. Esto pone sobre la mesa la necesidad de negociación del ELN sobre el eje de los secuestros en su poder pero a cuenta gotas, es decir, que progresivamente se vayan liberando a las personas confinadas en la selva. 

Esto no le gusta mucho al Gobierno de Duque y ni a su alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos quien manifestó que hay condiciones claras para poner en marcha la operación humanitaria para liberar a seis secuestrados que están en poder de esa guerrilla. 

Pero el anuncio fue desmentido por el comandante Uriel, cabecilla del Frente de Guerra Occidental Omar Gomez, que aseguró que el Gobierno colombiano miente afirmando que las condiciones para liberación están dadas. “No hay ningún protocolo unilateral del Gobierno para facilitar liberación”. 

Sin embargo, el alto comisionado confirmó que se está gestionando la liberación de los secuestrados con el apoyo invaluable de la Iglesia católica y de la Defensoría del Pueblo.

“El gobierno sigue expresando voluntad con hechos concretos. Para nosotros era muy fácil levantar las órdenes de captura. Pero no, estamos dando un espacio para que se manifieste esa buena voluntad anunciada por ELN. Ojalá sea hoy mismo, hay seis secuestrados en Chocó”, indicó. 

Paralelismo de la negociación de paz en La Habana

Sobre este punto, el alto comisionado Ceballos fue claro al señalar que las acciones criminales están prohibidas para todos los colombianos y que de ninguna manera el presidente Duque permitirá que el ELN delinca, mientras el resto de colombianos cumplen la ley.

Cabe destacar que cuando se empezaron a gestar los diálogos de paz entre el Gobierno y la antigua guerrilla de las FARC, estos decretaron un cese unilateral del fuego cumpliendo con lo exigido por por el Gobierno de Juan Manuel Santos para seguir el trámite de los diálogos de paz. A partir de allí no se volvió a conocer acciones militares del grupo guerrillero en contra de la población. Esto podría servir como antecedente para la actual mesa de dialogo entre el ELN y Gobierno, pero no sido tenido en cuenta por el grupo guerrillero, ya que asegura “imposiciones” del nuevo Gobierno a lo acordado. 

Y mientras el acuerdo con las FARC tambalea a raíz de la expansión de grupos disidentes y la renuncia del esquema de seguridad de varios lideres de la antigua guerrilla, no parece haber consenso entre el ELN y Gobierno en el protocolo de liberación de los secuestrados, piedra angular que permitirá conocer si siguen o no los diálogos.  

El pasado 5 de septiembre se registró un ataque al oleoducto Caño Limón-Coveñas perpetrado a manos del ELN, en zona rural del municipio de Teorama (Norte de Santander). 

Mientras tanto, el presidente Duque sostuvo que si hay cese de hostilidades por parte del ELN encontrarán a un Gobierno dispuesto a negociar. 

“La voluntad más importante en este momento parte de los que quieren por la violencia ganar espacios con el Estado. Si suspenden esas actividades criminales y están dispuestos a fijar esa agenda, acá tendrán un gobierno dispuesto a empezar esa exploración”.

Durante la gestión del expresidente Santos, los diálogos de paz con el ELN tuvieron una duración aproximada de 17 meses. En ese periodo, esa guerrilla realizó 462 actividades criminales que cobraron cerca de 100 víctimas fatales, sumado a 148 atentados contra la infraestructura petrolera del país y los 16 secuestrados que aún siguen bajo su poder.

ELN no da el brazo a torcer

En una editorial en su periódico Voces, la guerrilla del ELN asegura que están convencidos de una salida política al conflicto y piden al Gobierno de Duque “no insistir” en un camino fracasado en la construcción de la paz, que ya ha sido practicado por gobiernos anteriores.

Explican que anteriormente se pretendió “reducir” su actividad guerrillera a una mera “actividad criminal” y que al manejar estos procesos con precondiciones, imposición y decisiones unilaterales lograron minimizar la paz a un simple sometimiento de las fuerzas insurgentes “mientras el país sigue igual”.

“Con estas visiones frustraremos las posibilidades de avanzar hacia la paz, y las clases dominantes, una vez más, llevarán al país a perder la oportunidad histórica de transitar caminos de solución política, que deben seguir abriéndose en estos años venideros”.

En este sentido, el ELN enfatiza en que el Gobierno de Duque pretende establecer “condiciones inaceptables” que desconocen el diseño del proceso acordado con el Gobierno anterior. El ELN inició el año pasado en Quito negociaciones de paz durante el mandato del entonces presidente, Juan Manuel Santos, y en mayo último el diálogo fue trasladado a La Habana.

“El Gobierno, al haber entregado a las Fuerzas Militares el manejo de las liberaciones humanitarias y negarse a un acuerdo para los Protocolos, ha hecho mucho más difícil las liberaciones de los uniformados privados de la libertad en Arauca y Chocó por Frentes nuestros”.

Por ultimo, hacen un llamado, “sin más dilaciones a reiniciar el diálogo para buscar la paz”. 

Preocupación por operación del ELN en Venezuela

Una de las principales preocupaciones para el Gobierno de Iván Duque es que hay denuncias de organismos internacionales y ONGS sobre la presencia de esta guerrilla en el vecino país. 

“Hay presencia del ELN en Venezuela no dicho por el Gobierno, sino por venezolanos. Si tienen presencia allá será complicado un escenario de diálogo con una organización que tiene presencia en diferentes países”, aseveró el alto comisionado Ceballos.

Esta información sobre la presencia del ELN en Venezuela es amplia y de vieja data. Javier Tarazona, director de la fundación Redes ha venido documentado la presencia de la organización guerrillera en Venezuela que opera desde la difusión de transmisoras de radio para reclutar menores edad y el control y repartición de alimentos CLAP (el sistema paralelo de distribución de alimentos del gobierno de Venezuela) con propaganda alusiva al grupo guerrillero.

Además, de la participación en actividades de minería ilegal en el estado de Bolívar, en la frontera con Guyana y Brasil.

Hasta ahora no ha habido pronunciamiento del COCE del ELN sobre la presencia histórica del grupo guerrillero en Venezuela. 



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