Durante los últimos cinco años el “socialismo” ha hecho de las suyas, pues en Venezuela ha cerrado el 60 %  de los comercios tras la grave crisis económica y los controles impuestos por el régimen de Nicolás Maduro.

De acuerdo con el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios de Venezuela (Consecomercio), de cada 10 empresas que hace cinco años estaban abiertas, hoy en día solo cuatro sobreviven.

María Carolina Uzcátegui, presidenta de Consecomercio, explicó que los comerciantes no cuentan con los fondos suficientes para pagar los sueldos de sus trabajadores debido a que el régimen aumenta unilateralmente los salarios, pero impide que se aumenten los precios de los pocos productos que hay en el mercado.

“Este año ha sido complicado porque las protestas que se desarrollaron entre abril y julio afectaron a los comercios y porque además durante los últimos tres años ha habido una caída continuada del producto interno bruto que supera el 25 % solo del sector comercio”, señaló Uzcátegui.

El poder adquisitivo de los venezolanos ha mermado, no solamente no hay suficientes productos para comercializar, sino que tampoco hay dinero para adquirirlos; esto porque Venezuela tiene la inflación más alta del mundo y los salarios más bajos de la región. Y “El pronóstico para el año que viene es bien negro”, aseveró.

La crisis se profundiza aún más porque los empresarios tienen más de dos meses sin adquirir las divisas necesarias para importar materia prima que serviría para producir o productos para comercializar. Lo anterior los ha obligado a acudir al mercado del dólar paralelo, lo que hace que sea más costoso y difícil mantener los negocios.

“Hoy por hoy todas las importaciones” se están haciendo “a dólar paralelo lo cual lleva a que (…) esa dinámica de precios que hay en el mercado negro también aplique a la dinámica de precios que tienen los establecimientos en sus productos y servicios”, afirmó la presidenta de Consecomercio.

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