Taganga ha perdido su esencia y ha dejado de ser el típico pueblo de pescadores. Como hace 7 años lo describieron, cada vez es más común ver hombres y mujeres de distintas nacionalidades bailar, fumar y beber licor; sobre todo niñas de 13 años, quienes llaman la atención con el movimiento de sus caderas.

Estas situaciones si son frecuentes en Taganga, que chicas pese a su corta edad se dedican a ofrecerse a turistas extranjeros vendiendo sus cuerpos a cambio de dinero o de irse del país para mejorar su calidad de vida, debido a que la gran mayoría de la población está bajo condiciones de pobreza.

Este poblado siempre ha llamado la atención de muchos y se ha convertido el destino preferido de extranjeros que llegan atraídos, algunos por la belleza del paisaje, y otros por conseguir droga a bajo precio y tener sexo con menores, porque conocen que esto forma ya parte de la idiosincrasia de Taganga.

Según un estudio de la Universidad del Magdalena, denominado ‘Caracterización de la Explotación Sexual Infantil en Taganga’, reveló que esta problemática está relacionada con la pobreza, la deserción escolar y los cambios culturales que generó la llegada del turismo internacional. También está asociada a la venta de sustancias alucinógenas que, según la publicación, se consiguen en cualquier esquina de Taganga.

En cuanto al cannabis, el mismo informe señala que hasta el 35% o más de jóvenes en España, Dinamarca, Francia y Reino Unido la han consumido y un 15% de los colegiales de entre 15 y 16 años de la UE son consumidores habituales de esta sustancia. Aunque no existen datos al respecto, puede que estas tasas sean aún más altas en los jóvenes viajeros que responden a unos patrones de comportamiento específicos en búsqueda de libertad y de permisividad.

En Taganga, muchas de las niñas que son explotadas sexualmente viven en las faldas de los cerros o en sectores pobres como Hollywood, que los mismos pobladores consideran una zona de tolerancia porque hay expendios de droga y prostitución. Por ahora esa es la cultura que hasta ahora han conocido los niños y niñas que han crecido en este pueblo, no conocen otra manera de ganar dinero y mejorar sus condiciones de vida.

Según la policía de Taganga, gran parte de problemática radica en el consumo de drogas y no en la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes, ESCNNA, ya que atienden más casos de este tipo. Según una encuesta realizada en agosto de 2009 una proporción de 73,5% de las empresas turísticas admite que los turistas consuman drogas en cualquier espacio del pueblo.

Aunque poco pobladores sueñan con el Taganga de antes, no pueden dejar pasar por alto que actualmente reina la miseria, una infraestructura que cada día está más deplorable, el comercio ilegal donde son pocos lo que se ven beneficiados y, aunque el israelí Assi Moosh, mejor conocido como el “Intocable” ha sido expulsado del territorio colombiano, aun siguen presentes las mafias y los negocios sucios por parte de sus seguidores.

Por todo lo antes expuesto, nos preguntamos: ¿Será que la población está de acuerdo vivir bajos estas condiciones, que solo reine la miseria y la desesperanza de un pueblo que tiene las posibilidades de avanzar?