A pesar de sus múltiples fracasos y derrotas, Jaime Lombana es uno de los abogados más reconocidos del país, haber representado en diferentes casos a decenas de ministros, congresistas y ser el defensor de cabecera del expresidente Uribe y su familia desde hace un par de décadas, lo pone siempre en el ojo del huracán.

El penalista Lombana,  no muy reconocido por sus éxitos legítimos en los estrados, es más bien famoso por saber como torcerle el cuello a la justicia de este país y casi siempre, para defender a los más corruptos y poderosos de todos.
Aun así, en su carrera reposan fracasos rotundos que para otros expertos habrían sido triunfos garantizados, como por ejemplo, el reciente caso fallado en contra de su cliente, el padre de Luis Andrés Colmenares. Cuando hay pruebas contundentes de que el joven estudiante fue asesinado, y a viva vos se sabe lo que sucedió, fue absolutamente incapaz de lograr un fallo condenatoria en contra de las acusadas.

El conocido abogado, amante de los micrófonos para alimentar su ego, también se caracteriza por ser una persona agresiva y violenta. Es importante recordar cuando hace unos años, atacó físicamente al también abogado Carlos Castilla tras haber perdido la licitación de un proyecto con él. Y aún peor, es un ser machista, es de público conocimiento que en más de una oportunidad golpeó de forma salvaje a su exnovia, Ángela Benedetti.

El doctor Lombana sabe caer siempre bien parado a pesar de sus derrotas, está donde está el dinero y en Colombia la mayoría de las veces, el dinero está donde están los corruptos y demás delincuentes. Pero para el abogado de los saqueadores de este país, no hay límites ni hay ética, el sabe dilatar procesos, comprar conciencias, falsificar testimonios, amenazar rivales, y sobre todo, destruir el buen nombre de personas transparentes.