Maria Ximena o María Jimena o cómo se llame este personaje que su papá no tenía apellido Dussán, ni ella creció en una familia Dussán y que no se sabe si su apellido es con una s o con dos. Porque su arribismo se parece al de Coronell que no se sabe si debe aceptarse como un ciudadano con apellido Coronel, hijo de un provinciano araucano que nunca se sintió judío, ni nunca lo escribió con dos LL, o si se debe aceptar con dos LL, porque en el periodismo eso se debe aceptar como parte del oficio.

Ella no es Dussán, ni su papá era Dussán. Ella tenía un apellido menos sonoro y su figura nunca habría destellado si no es por que Jaime Bateman, el Lider que fundó el M-19, descubre que sus senos eran de concurso. Ella era una periodista más o menos desafortunada en lo físico pero tenía un busto provocativo para el máximo jefe del M-19, Jaime Bateman, quien logró seducir a más de una periodista mujer, quienes veían en los guerrilleros algo así así como una reencarnación del Che Guevara o del cura Camilo Torres, los cuales despertaron la libido de muchas izquierdistas y de muchas mujeres latinoamericanas, sobretodo de las menos exitosas en el sistema capitalista.

Su hermana fue asesinada por intentar suplantar la autoría de un informe investigativo de Semana que se llamaba “El dossier paramilitar”, el cual denunciaba los pasos del cartel de Medellín aliado con lo más lumpesco de la sociedad y pretendía someter al Estado. Silvia, en un efecto impostor se fue para Barranca a hacer gala de su valentía y capacidad de denuncia y a reclamar la autoría del informe que indignaba a los paras y la mataron.

La postura de María Jimena hoy es contra personas importantes en cargos que ella hubiera querido ejercer. Su rasero no es ético sino político. Su envidia, es el poder.

Su periodismo, está cargado de la amargura que le producen las mujeres exitosas. Siempre la emprende contra mujeres exitosas. Y por eso la ha emprendido contra la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco. Ella simboliza la mujer exitosa que la Dussán nunca logró ser. Es una vieja berraca y bonita y eso no lo perdonan estas mujeres con complejo de feas.

En concreto decidió emprenderla contra la Ministra de Trasporte por algo más que personal. Ella estaba de novia de un hombre que siempre había sido el sueño de Maria Jimena, Pedro Medellín. Ese era su sueño romántico. Pero este intelectual se enamoró de la Ministra Ángela María Orozco y ahí comenzó la carrera de desprestigio de la Ministra.

Pedro Medellín nunca le paro bolas a María Jimena pero nunca creyó que le saldría tan caro fijarse en la ministra Orozco.

La Dussán, no acepta cómo un hombre no se va a fijar en ella y si en una mujer sin sus atributos pectorales. Muchas veces se le ha escuchado que Medellín se sedujo por el poder e ignoró lo atributos físicos que no valoraba. Para ella la ministra no tenía la que ella tenía. Algo así como Pilar en la canción de los Hombres G.

María Jimena no entendió cómo Pedro Medellín no optó por sus masas pectorales.

De ahí ,que muchos de sus lectores que simpatizan con sus denuncias se han sorprendido con la saña contra la ministra. Tratar de buscar corrupción en un ejercicio responsable en defensa de lo público y hacer eco a la idea de que la ministra debe renunciar y en causa común con el senador del polo. Jorge Robledo, porque no aceptó la idea chavista de que los bancos deben perder, resultó una oportunidad maravillosa para su rival para pedir su cabeza.

La ministra es un defensora del Estado de Derecho y una convencida de garantizar la inversión privada. Lo que se opone a la filosofía de María Jimena que aspira que los colombianos vivamos un régimen como el de Maduro en donde los bancos deben ser castigados por qué quieren ganar dinero.

María Jimena no sólo es celosa con la ministra. Su decisión de tumbarla es también la filosofía desde la idea de combatir ese modelo económico en donde la empresaria privada es importante para el desarrollo, para impulsar la idea de sus amigos de que la empresa privada es la enemiga de su concepto de desarrollo.

En plata blanca, es una lucha ideológica entre los que quieren atacar a la banca. como en el modelo chavista y los que sienten que la banca en nuestro país, así haya que regularla un poco mejor. tiene que tener garantías y sobre todo que el Estado cumple sus obligaciones, así eso no sea popular.