Parece que el suspendido y ya desgastado Rodolfo Hernández, desea su permanencia en la Alcaldía de Bucaramanga a toda costa, el mandatario que prometió durante su candidatura acabar con la corrupción, trabajar por una ciudad enfocada al progreso y con mermelada cerHoy, mientras debate en las cuatro paredes de su casa, mantiene dando contentillo a sus cuatro fieles borregos, que aspiran a la Alcaldía de la capital santandereana. Pero, si bien es cierto que no se ha pronunciado sobre cual candidato recaerá su apoyo, quizá esté esperando la evolución de las encuestas para voltear su mirada al más fuerte.

Hernández continúa con su terca insistencia de gobernar una ciudad, donde nunca gobernó, para muestra el estancamiento de las obras, índices de desempleo, reducción en la contratación de la Alcaldía en un 70%. Entonces, ¿cuál será la intención del “alcalde”? ¿Por qué a estas alturas de la batalla electoral, aún no decide a quien apoyar?

Pero, la gran pregunta debería ser ¿quién se atrevería aceptar un espaldarazo de este señor? con ese historial de ineficacia que sólo deja ver su capacidad para ingobernar, o es ¿que acaso no le basta con estar suspendido?, eso si es ambición al poder.

Si a esto, le sumamos lo alertado por la MOE, sobre unas inscripciones de cédulas atípicamente altas en seis municipios del departamento de Santander, ¿Podría estar Rodolfo Hernández detrás de este crecimiento irregular para permanecer en el poder? Saque usted sus propias conclusiones.