Eliober Castañeda, presidente de la Mesa Minera Segovia-Remedios, pretende lanzarse como candidato a la alcaldía de Segovia, bajo las faldas de Gustavo Petro y de algunos Senadores de Alianza Verde. Sin embargo, sería un completo desastre que un personaje de su calaña, quiera estar al frente del municipio que él mismo se encargo de convertirlo en un campo de batalla, donde reina la delincuencia y constantes amenazas de grupos armados.

Castañeda, como miembro y máximo líder de la Mesa Minera, ha trabajado de cerca con grupos paramilitares, quienes son los responsables de financiar la explotación ilegal de la minería en Segovia y Remedios, por lo que se hace muy cierto eso de que por la plata baila el mono, pues, este señor que por años sólo ha puesto en jaque a los segovianos a cambio de tener los bolsillos llenos, y Petro que no es ninguna joyita, pretenden sembrar el terror desde la alcaldía.

Y es que más que una postulación a ser candidato del municipio, eso parece precisamente, un cuento de terror, que traerá consigo que fuerzas paramilitares, no sólo estén administrando sus trabajos fraudulentos en las minas, sino que ahora tomen total control de las calles y los ciudadanos, o es que acaso ¿se deben olvidar las masacres provocadas por su discurso violento durante los paros mineros?

Cada quien debe asumir el papel que cumple dentro de la sociedad, Castañeda y su combo, son unos delincuentes, que disfrazan las intenciones de su organización, para esconder sus intereses y controlar la operación minera en la región, es por ello que, no se pueden ver como administradores públicos, ya que, lo único que harían público es su intención de llevar a Segovia al dominio “Nazi” que aspiran instaurar los guerrilleros, apoderándose no sólo de la ilegalidad de las minas, sino también de todo un ayuntamiento.