Una de las justificaciones, o quizá la única que dan León Fredy Muñoz y su abogado para afirmar que la incautación de cocaína que se le hizo en el aeropuerto de Rionegro al representante electo es un montaje, es que a él no tenían porque requisarlo en el terminal aéreo de llegada si normalmente se hace es en el de partida. Y eso es cierto. Salvo contadas excepciones y por hechos muy específicos a nadie lo requisan tras arribar a un aeropuerto en un vuelo doméstico.

Pero fue tan demalas el señor Muñoz, que justo minutos antes de su llegada había sido interceptada una persona con un jugoso cargamento de 900 millones de pesos en efecrivo y a quien venían siguiéndola las autoridades desde tiempo atrás, y como es costumbre cuando este tipo de hechos se dan, la policía realiza más pesquisas en la zona debido a que casi siempre quienes trafican con drogas o dinero no lo hacen sólos, donde va uno van más, y fue al parecer por esto que ya afuera del aeropuerto, cayó por pura coincidencia León Fredy Muñoz.

Para que Muñoz hubiera pasado 160 gramos de cocaína por los escáneres del aeropuerto sin temor alguno, era porque seguramente ya lo había hecho antes y sabía perfectamente que dichos aparatos no detectan sustancias alucinógenas sino solo metales y objetos contundentes.

Con este hecho se empieza a caer la versión del capturado según la cual todo fue un montaje y por eso lo escogieron únicamente a él para requisarlo ese día, hecho que es absolutamente falso, pues las requisas a esa hora en el aeropuerto se hicieron de forma aleatoria en busca de otros posibles traficantes de dinero que estuvieran arribando a Medellín.

Tras esta captura y su posterior judicializacion, Muñoz Lopera se enfrenta a una condena que oscilaría entre los 5 y los 9 años de prisión.