La preselección de 35 jugadores que autoriza la Fifa y que hacen hizo efectivas casi todos los seleccionados de cara al Mundial, tiene como único propósito engordar sus chequera a costillas de empresarios inescrupulosos que pagan por hechos como este.

Armar un seleccionado de 35 jugadores para en pocos días tenerlo que reducir a 23, solo busca inflar el nombre y el precio de todos ellos, pues así no vayan a ir en la convocatoria final, el sólo hecho de estar en ese grupo ya los pone en el radar de los medios y equipos internacionales.

De igual forma ha funcionado durante los partidos amistosos, a los cuales se llevan jugadores que nunca juegan, que a veces ni siquiera van al banco pero que por ser llamados para representar a su país ya los pone a mojar prensa y no de forma gratuita, detrás de dichos llamados se mueven dineros oscuros que terminan siempre en las arcas de los cuerpos técnicos y allegados.

Selecciones serias y que tienen sus objetivos deportivos claros como por ejemplo Brasil, no caen en este tipo de mafias. El seleccionador “carioca” escogió desde el principio a sus 23, le cerró las puertas a negocios que sólo perjudicarían su proyecto, y se la jugó por hacer el mejor Mundial posible.

Fuente: Panama Post